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Miguel de la Madrid Hurtado
Cambio de rumbo
Palabras pronunciadas por el Lic. Federico Reyes Heroles
en la Presentación de la página de Internet de
Grande Normal Chico

MIGUEL DE LA MADRID HURTADO

Presidente de los Estados Unidos Mexicanos
1982-1988

Director General del Fondo de Cultura Económica
1990-2000

Unidad de Seminarios "Jesús Silva Herzog" del FCE.
17 de abril de 2013
México, D. F.

Temple, consistencia, serenidad. Tres cualidades poco comunes, muy escasas. Los verdaderos estadistas, los que piensan en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones, como reza la popular expresión, tienen una vocación de sacrificio. Saben que serán incomprendidos, que es muy difícil explicar los beneficios de largo plazo de una acción o de varias que en lo inmediato duelen. La inmediatez es muy poderosa. Los muy populares populistas viven de esa inmediatez, del ahora, de una irresponsabilidad que niega la construcción del futuro. Mirar lejos y cruzar la tormenta sin ceder en el rumbo, demanda de esas tres cualidades: temple, consistencia, serenidad.

Miguel de la Madrid Hurtado heredó un país quebrado, quebrado no sólo en lo financiero, quebrado en su pacto institucional y en algo aun más profundo, quebrado en el ánimo. El déficit público rondaba el 16%, la deuda era inmanejable, la inflación galopaba, la fuga de capitales era el termómetro de la desconfianza generalizada, la estatización de la banca había sido traumática, el control de cambios constituía una verdadera prisión, las tarjetas de crédito llevaban una leyenda que decía en Only valid in Mexico, la obesidad del estado era tal que la adiposidad impedía reconocer el perfil original del cuerpo, la dependencia de exportaciones petroleras era una autentica droga que circulaba por las venas de la nación, las relaciones con los EE.UU: -parte de nuestro destino geográfico- estaban muy melladas, el envalentonado Ronald Reagan cabalgaba sus ánimos imperiales por Centroamérica. ¡Qué escenario!

Para esos tiempos difíciles México necesitaba un pulso firme, a una persona capaz de girar el timón a sabiendas de que las terribles inercias del país, difícilmente le permitirían llegar a tiempos de cosecha. Y así fue, Miguel de la Madrid Hurtado navegó seis años en aguas turbulentas. La inflación no cedería sino hasta el final de sexenio, los recortes al gasto desmesurado dejaron de ser medidas de emergencia para convertirse en una rutina necesaria. La caída de los precios del petróleo fue la puntilla que desbancó al país, el crecimiento no llegó y, por si fuera poco, San Juan Ixhuatepec, estalla y la capital sufre un devastador sismo.

El grupo Contadora sería un escudo de protección frente a la tambaleante Centroamérica, una Centroamérica dividida, polarizada, atrapada por conflictos típicos de la peor etapa de la Guerra Fría. Pero De la Madrid sabía que capotear el temporal no era suficiente. La gravedad del paciente era tal que se necesitaba una cirugía mayor. El mundo cambiaba. La mancuerna Tatcher-Reagan había logrado imprimir un giro novedoso a las economías de mercado. La apertura comercial generalizada cambiaba el perfil del orbe. Después la llamaríamos globalización. Los flujos comerciales se incrementaban de manera asombrosa. China iniciaba su despegue. De la Madrid visitaría ese país en dos ocasiones. La firma del GATT sería el primer paso a una apertura comercial sin la cual no podemos imaginar al México de hoy.

En noviembre pasado el príncipe heredero de España estuvo en México. En una conversación teñida por el desánimo de la profunda crisis que vive el país -quien iba a decir que hora México es el ejemplo de estabilidad financiera, justo a la inversa de hace tres décadas- el príncipe preguntó a la mesa cuánto tiempo calculábamos que le llevaría a España para salir de la crisis. Los mexicanos invitados nos miramos a los ojos, la construcción de la estabilidad económica que hoy vive México comenzó en el terrible año 1982, empezó cuando De la Madrid giró el timón y estableció un rumbo claro para una nación herida y confundida.

Hoy estamos reunidos alrededor de esa historia, de esos seis años que la mayoría de la población, -todavía muy joven- no vivió y, por lo tanto, no recuerda. El sitio de Internet que hoy se da a conocer recopila la obra y vida multifacética de Miguel de la Madrid Hurtado: la trágica historia familiar y la difícil infancia, los esfuerzos económicos de la familia por garantizar educación, las vicisitudes para obtener un ingreso propio, los estudios profesionales, la vocación del jurista, la del economista fraguado en las batallas, la del político, la del militante, la del lector apasionado que siempre fue. La vida familiar y su unión con Paloma Cordero ocupan un espacio discreto que reproduce el tono que se imprimió a la gestión en ese aspecto.

En uno de sus textos más conocidos -El Ejercicio de las Facultades Presidenciales- De la Madrid realiza un balance de los otros poderes vistos desde la atalaya de la Presidencia, es un texto único, que sólo pudo haber escrito un estudioso del derecho, un político y un expresidente, cualidades muy difíciles de reunir. Como se miraba en aquellos años al Legislativo y al Judicial desde el Palacio Nacional. En sus Estudios de Derecho Constitucional, se plasma la impronta doctrinal que marcaría su gestión, allí nos deja ver una lectura que va más allá del purismo jurídico y confronta las normas con la realidad de nuestro país. La labor de seguimiento puntual y preciso de su quehacer como presidente, por fortuna, estuvo a cargo de una profesional de la calidad de Alejandra Lajous. Sin ese trabajo hoy sería imposible la reconstrucción del largo trayecto de un sexenio lleno de avatares. La galería es un paseo iconográfico que con brevedad describe como se vivía la política en aquellos lejanos años ochenta. Se trata de una gran lección de política pero sobre todo de calidad humana de un servido público. Eso es lo que contiene el sitio. Además el sitio contempla sus labores durante una década al frente de esta casa editorial que tanto quiso. El reconocimiento a su trabajo como director del F.C.E. es un claro desmentido para aquellos que quisieron ver en su dirigencia una forma de pensión DON MIGUEL, soy testigo, trabajó aquí y duro

Termino. Durante décadas en México se hablaba de un terreno de privilegio, la historia íntima del poder, la verdadera historia de los complejos laberintos que llevaban a la toma de decisiones y que sólo muy pocos conocían. Privilegio que conducía al privilegio. Sólo los vinculados al poder, los cercanos al núcleo en el mando escuchaban esas historias, esas explicaciones y después las repetían como parte de su patrimonio político, ellos sí sabían lo que había ocurrido. Poner en negro sobre blanco y ahora en la magia de versión digital la historia pública, la historia de todos, es un acto de socialización, de democracia informativa histórica que rompe con ese círculo vicioso.

Por supuesto siempre habrá interpretaciones diferentes pero quien quiera adentrarse en la versión de quien fuera un gran gobernante lo puede hacer con la magia de un clic, puede conocer a detalle sus problemas y dilemas, su visión, conocer un periodo clave para nuestro país. Se abren las puertas a lo que antes hubiera sido una historia confidencial. Valga entonces esta fecha para rendir un homenaje a don Miguel de la Madrid Hurtado, a un legado de combate, de resistencia, de firmeza que debe ser ejemplo para los mexicanos de hoy. Recuerdo ahora la expresión de Eugene Ware "todos los triunfos nacen cuando nos atrevemos a comenzar". En ese sentido Miguel de la Madrid fue un triunfador, él comenzó el cambio sin el cual es imposible explicar el México que hoy vivimos. Temple, consistencia y serenidad.

Muchas gracias.