Los partidos de oposición


Nueve partidos políticos en campaña electoral en todo el país, uno de ellos mayoritario y ocho de minoría, en una amplia gama ideológica, desde las posturas conservadoras y liberales hasta las de cambio radical en favor del proletariado. La campaña para las elecciones generales de 1982 fue plural y se desarrolló en un ambiente de libertad, en el que todos los partidos organizaron sus campanas y expresaron sus propuestas al electorado sin cortapisas. Igualmente, los candidatos de los partidos de oposición manifestaron sin restricciones sus críticas al gobierno y al partido en el poder. Además de las campañas de los siete candidatos a la Presidencia de la República y de los 2 787 candidatos al Congreso de la Unión, los partidos difundieron sus ideas a través de órganos propios de prensa, folletos, volantes y el uso de los medios electrónicos de comunicación, que la ley electoral vigente les concedía. Uno de los más efectivos medios de difusión de las posiciones partidarias fue, desde luego, el interés de los medios, sobre todo la prensa escrita nacional, de seguir las campañas de todos los partidos, y reproducir y comentar los pronunciamientos de los candidatos.

De este modo, las actividades electorales en el primer semestre de 1982, en el que todos los partidos con registro legal desarrollaron a plenitud sus campañas por el voto, transcurrieron en paz. Como es natural en este tipo de contiendas, no faltaron episodios de exaltación partidista, en los que los oradores elevaban el tono de sus críticas a los demás partidos y de las polémicas entabladas entre candidatos en las distintas circunscripciones electorales, a partir de marzo. Los partidos de oposición basaron una buena parte de sus campañas en críticas al PRI y al gobierno, desde sus respectivas ideologías, aprovechando las dificultades por las que pasaba el sistema financiero nacional, de las que culpaban, en general, a la política económica seguida por el gobierno.

Otra característica común a todas las campañas fue el llamado constante de los candidatos a la ciudadanía para acudir a las urnas y vencer al abstencionismo. De ese modo, señalaron, quienes fueran electos por el pueblo tendrían, a la vez, una mayor legitimidad y una mayor responsabilidad ante él.

Partido Acción Nacional

El candidato del PAN a la Presidencia de la República, Pablo Emilio Madero Belden, inició formalmente su campaña política en Monclova, Coahuila, entidad de la que era originario. Durante su gira electoral hizo una crítica permanente del PRI. El 13 de enero en la ciudad de Puebla, por ejemplo, calificó al partido mayoritario como "un partido sin ideología, conservador a ultranza, proclive al capitalismo de Estado y sin capacidad de reacción ante las demandas populares". Con frecuencia, el candidato del PAN aseveraba que el PRI no había logrado en 53 años las transformaciones que reclamaba el país, y que sólo era el brazo electoral del gobierno. Otra crítica reiterada fue contra el costo de la campaña electoral del PRI; en abril, Madero Belden calculó este costo en 13 000 millones de pesos y afirmó que en la suya se gastarían 36 millones de pesos. Otro blanco repetido de la crítica panista era el centralismo, comenzando por el presidencialismo, que en México, decía el candidato del PAN, deformaba el concepto de federalismo, pues mutilaba la soberanía de los estados y ahogaba la libertad del municipio. Por ejemplo, al volver en mayo a Coahuila acusó al gobierno federal del abandono en que se encontraban los municipios y, por tanto, de la carencia de oportunidades en ellos, que propiciaba la emigración de los jóvenes a las grandes ciudades.

Los mayores actos de la campaña del PAN fueron en ciudades de los estados norteños, región en la que contaba con el mayor número de simpatizantes. Así, en Múzquiz, Coahuila, el 19 de mayo Belden fue recibido con alegría por una multitud. En diciembre había habido en esa población una movilización panista para protestar por un supuesto fraude electoral cometido en contra de su partido en la elección del presidente municipal.

Numerosas declaraciones del candidato del PAN se dirigieron a criticar el desempeño del gobierno en la conducción de la economía. El 11 de marzo, durante su primera jornada electoral en el Distrito Federal, expuso que la credibilidad y la confianza en el gobierno se habían desplomado a causa del engaño a que se había sometido a la población con la devaluación del peso. El candidato añadió que la inflación era producto del exceso de circulante monetario y del desorden e indisciplina con que se administraba el presupuesto gubernamental. El 24 de marzo, en Guanajuato, criticó los aumentos salariales dispuestos por el gobierno, que trataba, advirtió, "de desviar la atención y achacar la culpa de la devaluación a los empresarios, a fin de obtener beneficios para el PRI". Indicó que la medida perjudicaba a los campesinos, pues los precios de garantía no habían recibido el aumento correspondiente. Aseguró que los incrementos al salario pondrían en riesgo de quiebra a pequeñas y medianas empresas que no podrían cubrirlo.

También la política exterior mexicana, en particular la dirigida a Centroamérica, fue constantemente criticada por el candidato del PAN. El 23 de enero, en Chetumal, Quintana Roo, Madero Belden se refirió a un comunicado conjunto de los gobiernos francés y mexicano, que buscaba abrir las posibilidades de resolver por la negociación la guerra civil que se libraba en El Salvador, como "una pifia". Con el comunicado, acusó el candidato panista, "se niega el camino democrático a El Salvador para resolver sus problemas y se le da 'status' para sentarse en la mesa de negociaciones a los guerrilleros". Dos días después, en Chiapas, justificó el envío de más ayuda militar de Estados Unidos al gobierno salvadoreño, pues daba a éste la posibilidad de frenar la violencia desatada por los comunistas. En marzo, al recorrer ciudades de Michoacán, el candidato del PAN rechazó el plan de paz para Centroamérica presentado recientemente por el presidente López Portillo.


También fueron comunes las críticas de Pablo Emilio Madero a los partidos de izquierda. Por ejemplo, en Juchitán, Oaxaca, ciudad en la que tenía una fuerte influencia la alianza entre el PSUM y la Confederación Obrera, Campesina y Estudiantil Independiente, Madero Belden aseguró que la fuerza electoral socialista iba en retroceso, "porque las tesis marxistas- leninistas no van con la identidad nacional de un pueblo como el de México, que no tiene vocación de esclavo ni padece el síndrome del canario".

De acuerdo con los principios básicos del PAN, que postulaba la primacía del individuo frente al Estado, el candidato de ese partido a la Presidencia de la República insistió en que eran muy pocas la áreas económicas en las que debía intervenir el Estado, por lo que éste debía entregar o regresar a la iniciativa privada muchas de las empresas que administraba en ese momento. Asimismo, reiteró que la educación debía desmonopolizarse y desregularse, de modo que se hiciera efectivo el derecho de los padres a educar libremente a sus hijos, incluso mediante una educación religiosa. En congruencia con esta doctrina, Madero Belden recalcó, en contra de preceptos constitucionales, el derecho inalienable de los individuos a la propiedad privada. En consecuencia, propuso, el usufructo de los ejidos debía ser sólo una forma transitoria de la propiedad, que debía evolucionar a la propiedad plena, es decir a que cada campesino fuera dueño de su parcela. Igualmente, el PAN proponía reformar el artículo 130 de la Constitución, a fin de que los sacerdotes pudieran participar en política, aunque sin contender por puestos de representación popular.

Durante su campaña, y especialmente al aproximarse el 4 de julio, el candidato del PAN hizo referencias reiteradas a un supuesto fraude que el PRI cometería el día de los comicios. Afirmaba que tradicionalmente el partido en el poder recurría al fraude para vencer a la oposición. En Coahuila propuso que las ánforas para los votos fueran de acrílico transparente, para evitar que fueran rellenadas artificialmente, que fuera obligatorio el uso de tinta indeleble para marcar a quienes sufragaran.

Una buena parte de la opinión pública criticaba estas posiciones del PAN, pues eran contrarias a las luchas históricas de la nación y a sus triunfos reales, que eran la Independencia, la Reforma y la Revolución de 1910. Eran conquistas históricas la separación entre Iglesia y Estado, la educación universal y laica, la soberanía nacional sobre los recursos naturales y la reforma agraria. Por otro lado, su alegato permanente de que el PRI recurriría al fraude electoral fue visto por algunos comentaristas como una maniobra para justificar de antemano sus fracasos electorales.

El PAN cerró su campaña por la Presidencia de la República en la ciudad de México el 27 de junio, el mismo día en el que el PRI cerró la suya. El cierre panista fue a las once de la mañana, una vez terminada la ceremonia priísta. Consistió en una marcha del Monumento a la Independencia al Monumento a los Niños Héroes, donde dio comienzo el mitin a las 12 horas. En su oportunidad, Pablo Emilio Madero ratificó la plataforma electoral de su partido: dar en propiedad la tierra al ejidatario, luchar contra la corrupción, administrar mejor la producción de hidrocarburos y rescatar los derechos políticos de los mexicanos. El candidato narró que durante su gira electoral había observado los atropellos que sufrían los mexicanos, tanto por la sequía como por el caciquismo y la obligación de constituir ejidos colectivos. Dijo que había muchos mexicanos que sufrían pobreza, falta de libertad y sed de justicia, y pidió a los asistentes abrir sus corazones al sufrimiento de sus hermanos. Dijo que era necesario exaltar la conciencia, para mover la voluntad de quienes habían recibido más en lo económico, lo social, lo cultural y lo político. Finalmente, repudió el presidencialismo y ofreció, de ganar las elecciones, dar plena responsabilidad a sus subalternos por las decisiones que tomaran.


Partido Socialista Unificado de México

El 6 de enero, en el estado de Oaxaca, se reanudó la campaña de Arnoldo Martínez Verdugo, candidato del PSUM a la Presidencia de la República. Una buena parte de los pronunciamientos del candidato del PSUM que reprodujo la prensa fueron críticas al gobierno y al candidato del PRI, Miguel de la Madrid. El 9 de enero, por ejemplo, último día de su recorrido por Oaxaca, Martínez Verdugo repitió que en los discursos del candidato del PRI podía percibirse un tono anticomunista, que anunciaba la instauración de un gobierno reaccionario y represivo. Respondiendo a referencias de De la Madrid, en el sentido de que la oposición abanderaba ideologías foráneas, Martínez Verdugo declaró a fines de enero, en Guanajuato, que el socialismo que impulsaba su partido no era copia de modelo extranjero alguno, sino producto de una creación colectiva. También rechazó que se limitara a denunciar lacras y fallas del sistema, y aseguró que en su campaña impulsaba la organización del pueblo para que éste hiciera efectivo el cambio de régimen económico y político que la nación reclamaba.

El 14 de marzo, al clausurar en la ciudad de México el Primer Congreso Nacional del PSUM, el candidato de este partido reconoció que el país requería un proceso de renovación moral, pero aseveró que los gobiernos salidos del PRI no tenían capacidad para llevarlo adelante. Seis semanas antes, en San Luis Potosí, había expresado que desde que el ala derechista del PRI había tomado el poder, la política económica y social del gobierno beneficiaba a los capitalistas, dejando de lado la satisfacción de necesidades básicas del pueblo.

La crisis económica, que se fue haciendo evidente desde febrero, fue un tema recurrente en la campaña del PSUM, lo mismo que en las de otros partidos de oposición. Para evitar la fuga de capitales, demandó Martínez Verdugo el 10 de febrero, en Jalapa, Veracruz, debía reglamentarse la salida de divisas al extranjero, como parte de un sistema de control de cambios, pues el país se encontraba al borde de una nueva crisis financiera. El 23 del mismo mes censuró las medidas del gobierno que condujeron a la devaluación, reclamó un control estricto de precios y señaló que sería necesario dar aumentos de emergencia a los salarios. El 21 de marzo, después de los incrementos salariales acordados por la STPS, el candidato del PSUM afirmó que éstos no servirían de nada si no se acompañaban de un control de precios y de cambios, pues la inflación y la devaluación permanente anularían las mejoras salariales rápidamente. Asimismo, el 26 de mayo rechazó los pronunciamientos sobre política económica de Miguel de la Madrid, pues aseguró que en ellos se encontraban implícitas las recetas del Fondo Monetario Internacional. Era, dijo, "una oratoria vaga, abstracta, llena de lugares comunes y supuestas definiciones de metas que se repiten cada seis años, sin resultados concretos".

Las críticas del candidato pesumista se enderezaron también en contra de los partidos de derecha, en particular del PAN. Acusó a este partido de ser una organización que había aprovechado la ausencia electoral de la izquierda revolucionaria para presentarse como una supuesta oposición, pero que sólo desviaba el descontento popular contra el PRI y sus gobiernos hacia aspectos formales y superficiales del sistema político.

El 23 de abril, durante una reunión con dirigentes del Frente Democrático de Lucha Popular en Jalisco, el candidato del PSUM esbozó un plan de gobierno de aplicación urgente, para enfrentar la crisis. La propuesta comprendía reorientar la política económica y el presupuesto federal hacia el gasto social; fijar metas para lograr pleno empleo, principalmente en el campo; elevar la producción de bienes de consumo básico; garantizar los servicios de salud para toda la población; abatir el analfabetismo, y satisfacer las necesidades de vivienda mediante inversiones especiales y fomentando la autoconstrucción entre la clase trabajadora. Asimismo, en mayo, Martínez Verdugo propuso en Chihuahua un programa para transformar el sistema político y en Durango hizo otra propuesta, para modificar el sistema judicial. Igualmente, propuso reformas a la Ley Federal del Trabajo, un proyecto de Reforma Urbana Democrática y medidas para perfeccionar la estructura agraria nacional.

Una peculiaridad de la campaña del PSUM fue su énfasis en la participación de los cristianos en política, que dio lugar a una polémica con la jerarquía de la Iglesia católica. En respuesta a propaganda impresa del PSUM, dirigida a los católicos, en mayo circuló en todo el país un folleto firmado por el cardenal Ernesto Corripio Ahumada, máximo jerarca católico en México, y sus obispos auxiliares, negando la lógica de que los cristianos votaran por partidos de ideología marxista. La polémica llegó a la Comisión Federal Electoral (CFE) el 14 de marzo, cuando el representante del PPS solicitó la cancelación del registro del PSUM por violación del artículo 130 constitucional. La discusión terminó con un llamado del presiden te de la CFE, Enrique Olivares Santana, a respetar y cumplir dicho artículo.


El acto de cierre de campaña de Arnoldo Martínez Verdugo fue el 19 de junio, en el Zócalo de la ciudad de México. Este acto estuvo precedido de una discusión entre la dirigencia del PSUM y las autoridades del Departamento del Distrito Federal (DDF). Desde diciembre de 1981, el candidato del PSUM había planteado que cerraría su campaña en el corazón político del país, en el lugar donde se encontraba la sede del Poder Ejecutivo Federal. Hacia finales de mayo, sin embargo, el DDF negó al PSUM el permiso para manifestarse en la Plaza de la Constitución, alegando un pacto no escrito por el que la oposición no podía llegar a ese lugar. El asunto fue discutido en la CFE, donde todos los partidos, con excepción del PRI y el PARM, defendieron el derecho de todos a usar el Zócalo. Finalmente, el 11 de junio el jefe del DDF, Carlos Hank González, dio la autorización necesaria para la concentración pesumista.

El 19 de junio, a las cinco de la tarde, los partidos que formaban la coalición de izquierda efectuaron una marcha del Monumento a la Revolución a la Plaza de la Constitución. Calcularon el número de simpatizantes que asistieron al acto en alrededor de 100 000 personas. En el mitin iniciado en el Zócalo a las ocho de la noche, el candidato presidencial del PSUM afirmó que era una gran responsabilidad cerrar la campaña en el mismo lugar en el que el movimiento estudiantil y popular de 1968 había iniciado una nueva etapa en la lucha por la democracia y el socialismo en México. La alternativa real a la crisis económica, aseveró, se encontraba en esa misma lucha, en el camino de la izquierda. Relató su experiencia de campaña, en la que había constatado en el pueblo una decisión de lucha que comenzaba a madurar en iniciativas populares autónomas frente al poder. Concluyó su discurso con la afirmación de que la "marcha por la democracia", título de su campaña, no terminaría el 4 de julio, pues la campaña del PSUM había significado un nuevo impulso revolucionario, que contribuiría a cambiar la relación de fuerza en el país y culminaría en la victoria definitiva del pueblo, que sería la victoria de la auténtica democracia.


Partido Popular Socialista y Partido Auténtico de la Revolución Mexicana

Como se mencionó anteriormente, el PPS y el PARM se unieron a la candidatura de Miguel de la Madrid, aportando propaganda y movilización en los lugares del país en los que tenían influencia electoral. En las campañas por el Congreso de la Unión, sin embargo, contendieron también en contra de los candidatos priístas.

El PPS criticó con frecuencia los recortes al gasto público como remedio para acabar con la inflación, pues rechazaba las medidas restriccionistas que preconizaba el Fondo Monetario Internacional. Insistió en su demanda de nacionalización de ramas industriales básicas y estratégicas, como la de alimentos y la químico-farmacéutica. Los candidatos del PPS demandaron una intervención más decidida del Estado en favor de los intereses populares y en contra de los del capital transnacional y nacional. Con frecuencia, externaron críticas a los partidos de derecha, especialmente el PAN, para el que pedían la cancelación del registro electoral, por proponer un programa contrario a la Constitución. Igualmente, denunciaron la intromisión del clero en política, en apoyo del PAN en algunos lugares y del PSUM en otros.

Por su parte, el PARM, cuya principal fuerza electoral se encontraba en Tamaulipas, criticó a los caciquismos priístas que se imponían a la voluntad popular. Sus candidatos al Congreso de la Unión reclamaron repetidamente que se retomara el rumbo auténtico de la Revolución Mexicana. Lo mismo que los del PPS, llamaban a cerrar filas en torno al gobierno, ante las fuerzas imperialistas.

Contingentes del PPS y del PARM asistieron el cierre de campaña de Miguel de la Madrid. Sin embargo, el PPS hizo un acto independiente el día anterior, 26 de junio, en el que cerraron su campaña los candidatos a diputados federales y senadores, y simbólicamente, la de Presidente de la República. Después de una marcha del Monumento a la Revolución al Hemiciclo a Juárez, el máximo dirigente del PPS, Jorge Cruickshank García, pidió a De la Madrid tomar en cuenta a las fuerzas democráticas y revolucionarias al momento de integrar su gabinete, para fortalecer la alianza antiimperialista. También demandó que se estableciera un sistema de control de cambios. Cruickshank explicó que el PPS no se había unido a otras fuerzas de izquierda porque éstas no representaban a nadie y obedecían a interés antinacionales. En cambio, agregó, habían apoyado a Miguel de la Madrid porque compartían con él juicios sobre la defensa de la soberanía nacional, política antimperialista, defensa de los recursos nacionales y rechazo a intentos coloniales de potencias extranjeras.

Partido Socialista de los Trabajadores

Una característica de la campaña del candidato del PST a la Presidencia de la República, Cándido Díaz Cerecedo, fue su visita a numerosas comunidades campesinas, varias de ellas de grupos indígenas. Conforme a la ideología de su partido, el candidato sostenía que los enemigos principales del pueblo eran el imperialismo y la burguesía nacional. Esta, afirmaba, manipulaba en varias entidades federativas a los gobiernos locales, que favorecían sus intereses. Mediante sus organizaciones regionales, los capitalistas exigían al gobierno ceder la dirección económica del país. En diversas ocasiones, Díaz Cerecedo llamó a los sectores progresistas y a los partidos revolucionarios a cerrar filas en torno al gobierno, para exigirle "una enérgica respuesta frente a la acción traidora de la burguesía nacional, la cual se encuentra aliada al imperialismo norteamericano". Un elemento de esa respuesta era la nacionalización de las principales industrias de alimentos y la expropiación de las grandes empresas transnacionales.

El 10 de abril, durante un acto de conmemoración del asesinato de Emiliano Zapata, el candidato del PST resumió los puntos de su programa nacional agrario: liquidación del latifundio privado, para convertirlo en propiedad social campesina; organización de la producción agropecuaria mediante colectivización ejidal y formas de gestión cooperativa; sindicalización social como norma constitucional; organización de la fuerza laboral por ramas de la producción. El 17 de junio, en el Estado de México, Díaz Cerecedo dio a conocer su programa obrero: fiscalización obrera a la contabilidad de las empresas, para garantizar el reparto de utilidades e impedir la evasión fiscal; respeto irrestricto al derecho de huelga, limitado en esos momentos por la aplicación de la requisa; implantación del seguro de desempleo, y lucha permanente por la elevación general de los salarios reales.

Durante su campaña, Díaz Cerecedo se refirió en varias ocasiones al PRI. Reconoció que este partido había mostrado preocupación por el progreso del país, pero afirmó que había perdido el rumbo y había fomentado la corrupción, la miseria y la entrega del país al imperialismo, permitiendo la penetración económica y cultural de las empresas transnacionales. Acerca del candidato del PRI a la Presidencia de la República, advirtió que un país pobre como México no requería ser gobernado por un hombre graduado en Harvard, sino por uno de extracción obrera. El 10 de mayo declaró estar indignado por el hecho de que ayuntamientos priístas hubieran aportado 2% de sus participaciones estatales para apoyar la campaña del PRI.

El candidato del PST criticó igualmente al PAN y al PSUM, de los que dijo que andaban a la caza del voto de protesta contra el PRI, en vez de integrar y proponer programas viables de gobierno. Del PAN, aseveró que era una organización sin futuro, ajena a la ideología popular y con apoyos endebles, mientras que el PSUM era una mezcla de siglas, de las que sólo destacaban pequeños grupos de intelectuales.

Sobre las medidas gubernamentales para enfrentar la situación económica, el 21 de marzo, en Baja California, Cándido Díaz Cerecedo dijo que con la devaluación se había escogido el mejor camino, pues de lo contrario se hubiera puesto en riesgo la soberanía frente a Estados Unidos en cambio, el 6 de mayo manifestó su desacuerdo con la reducción del gasto público, pues generaría desempleo, reducción de créditos al campo y aumento generalizado de los precios, lo que provocaría una crisis social de graves consecuencias. Poco después, declaró que el presidente López Portillo era el principal responsable de la crisis económica, pues había tomado decisiones tibias y medrosas, y no las radicales que demandaba el momento.

El 5 de junio el candidato del PST suspendió su campaña, en protesta por una matanza de campesinos en el municipio de Pantepec, Puebla, perpetrada por terratenientes y pistoleros a sueldo. Seis días después, reanudó sus actividades electorales, después de recibir garantías del presidente López Portillo de que los culpables del crimen no quedarían impunes. El 20 de junio concluyó la campaña política del candidato del PST a la Presidencia de la República, con un acto en el Monumento a los Niños Héroes. Entre los oradores se encontraba un boxeador mexicano de fama mundial, Rubén Olivares, "El Púas", personaje pintoresco que era candidato a diputado federal con el fin de atraer votos para el PST. En su discurso, Díaz Cerecedo explicó que su partido buscaba llegar al socialismo mexicano por la vía legal y pacífica, pues el sistema legal mexicano así lo permitía. Sólo la burguesía nacional y el imperialismo, afirmó, serían beneficiados si el pueblo se desesperaba y tomaba las metralletas. Al terminar este mitin Díaz Cerecedo, los candidatos a diputados y los dirigentes del partido presidieron una marcha que culminó en el Hemiciclo a Juárez.

Partido Demócrata Mexicano

El candidato a la Presidencia de la República por el PDM, Ignacio González Gollaz, reanudó su campaña el 2 de enero, en el estado de Guanajuato, uno de los estados del Bajío, región en la que ese partido tenía el mayor número de sus partidarios. Como en el caso de otros partidos de la oposición, el candidato del PDM fincó una buena parte de su campaña en las críticas al PRI y al gobierno. Una de las más reiteradas fue que habían arruinado al país, y seguían haciéndolo, entre otras cosas, con una campana excesivamente costosa. Exhortó a Miguel de la Madrid a hacer un lado el boato y reducir el gasto de su campaña, pues, en sus palabras, se estaban "tirando a la basura fondos públicos que se necesitan para obras de beneficio social". Congruentemente con esta idea, el 19 de abril González Gollaz se mostró molesto por haber sido recibido en Jojotepec, Jalisco, con música, serpentinas y confeti, pues afirmó que esos gastos debieran hacerse en alimentos.

Ignacio González Gollaz cerró su campaña con un mitin en la Plaza de Santo Domingo de la ciudad de México, para simbolizar el recuerdo del cierre de campaña de José Vasconcelos en 1929, en el mismo lugar. Ante unos 20 000 simpatizantes, el candidato a la Presidencia de la República reiteró las demandas contenidas en su plataforma electoral, entre ellas el reforzamiento del municipio libre y la descentralización. Prometió, en caso de ganar las elecciones, que formaría un gabinete pluripartidista. Finalmente, advirtió que en las elecciones del 4 de julio habría riesgo de fraude, por lo que los mexicanos debían recurrir a todos los medios legales a su alcance para defender el voto. El candidato del PDM censuró a las organizaciones de izquierda, pues predicaban la violencia social. Asentó que estaban destinadas al fracaso, pues sus ideologías no eran compartidas por el pueblo, que tradicionalmente había luchado por ser libre y no aceptaría un régimen totalitario.

Al referirse González Gollaz a las dificultades económicas por las que pasaba el país, culpaba de ellas a los funcionarios del gobierno. Acusaba a Miguel de la Madrid de haber favorecido la devaluación como secretario de Programación y Presupuesto, y señalaba como culpables de la fuga de divisas a los secretarios de Estado, gobernadores, banqueros, comerciantes y grupos monopólicos, como el Grupo Monterrey. El candidato del PDM criticó los aumentos salariales del 19 de marzo, pues pondrían en riesgo de desaparecer a pequeñas y medianas industrias. En mayo, sin embargo, aseguró que el incremento debía haber sido de 45%. El 6 de ese mes, en Durango, el candidato propuso, para detener la inflación, acabar con el exceso de circulante monetario, aumentar la producción y detener el endeudamiento externo. Otros postulados de la campaña del PDM fueron la liquidación del centralismo, mediante el traslado fuera de la capital de varias secretarías de Estado; ampliar las facilidades de crédito para los campesinos y mejorar su nivel técnico; establecer la pena de muerte para los corruptos, pues para resolver problemas extremos debían aplicarse medidas igualmente extremas.

Partido Revolucionario de los Trabajadores

El punto central en torno al cual giró la campaña de la candidata del PRT a la Presidencia de la República, Rosario Ibarra de Piedra, fue la denuncia de la represión y el reclamo de que se presentara a desaparecidos políticos o se informara sobre su suerte, y se liberara a presos de igual condición. En prácticamente todos los lugares que visitó, Ibarra de Piedra se refirió a este problema. El 16 de enero, por ejemplo, denunció que en Sinaloa se vivía una ola de represión y que había cárceles clandestinas, una de ellas en el puerto de Topolobampo. Al concluir su gira por Baja California, el 11 de febrero, denunció un ambiente de hostilidad para la oposición y los disidentes, "provocado por la presencia de agentes judiciales y grupos de porros". Como en varios otros lugares, acusó a los cuerpos policiacos de agredir a homosexuales y lesbianas, de los cuales defendió el derecho de elegir la opción sexual que desearan. En Michoacán, el 29 de marzo, la candidata del PRT habló de que existían cientos de campesinos, comuneros, obreros y estudiantes oposicionistas en cárceles "flotantes" del país. El 23 de abril, en Tabasco, indicó que los estados en los que se sufría una mayor represión eran Sinaloa, Nuevo León, Jalisco, Michoacán y el Estado de México. El 13 de julio asistió en Cuernavaca a una misa oficiada por el obispo de esa diócesis, Sergio Méndez Arceo, ofrecida por la candidata y todas las personas que sufrían la represión en México.


A propósito de la crisis económica y el gobierno, Ibarra de Piedra acusó al presidente López Portillo de haber fincado su política sexenal en la petrolización de la economía, que sólo había beneficiado a grupos minoritarios. Afirmó reiteradamente que la política económica iba en contra de los intereses populares, y que el pueblo estaba cansado de demagogia y corrupción.

La candidata del PRT se mostró varias veces escéptica de los resultados electorales y de la utilidad del voto para la transformación social. Sin embargo, afirmó, buscaba organizaren un ejército político al pueblo y las elecciones eran el pretexto para ello, pues "tampoco cambiaría la situación actual si nos cruzamos de brazos o nos sentamos a rumiar nuestra impotencia". En otras ocasiones afirmó que para lograr cambios de fondo sería necesaria la violencia popular, pues "no creemos que el gobierno y la burguesía de este país vayan a renunciar voluntariamente al poder; van a defenderse y van a recurrir a la violencia, y entonces el pueblo no hará más que responder". Aseguró, sin embargo, que no se lanzaría a un movimiento para establecer un nuevo gobierno.

A lo largo de su campana, la candidata del PRT a la Presidencia de la República defendió los principios de su plataforma electoral, entre ellos la derogación de la requisa, que anulaba el derecho de los trabajadores a la huelga; la nacionalización de las principales industrias del país, para ponerlas bajo el control de los trabajadores; luchar en contra de los planes de austeridad del gobierno; monopolizar el comercio exterior en beneficio de un gobierno de obreros; expropiación de tierras particulares para dotarlas a los trabajadores del campo; establecimiento de una política en favor de las minorías étnicas, e instalación de guarderías infantiles, lavanderías y comedores públicos, que permitieran a la mujer desarrollarse plenamente fuera del hogar.

Rosario Ibarra de Piedra cerró su campaña el 26 de junio, con una manifestación del Monumento a la Revolución a la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco. En su discurso, ante alrededor de 20 000 personas, la candidata expuso que en su campaña había podido comprobar que el pueblo estaba cansado de la demagogia y la injusticia de la clase gobernante. Dijo estar consciente de que era preciso luchar porque en México hubiera otra revolución proletaria. Ibarra de Piedra exhortó a todas las organizaciones de izquierda a dejar "de lado sus intereses partidistas y antepongan por encima su vocación unitaria". Por último, aclaró que el voto no era la culminación ni la meta de su campaña, pero había que utilizarlo para lograr en el futuro un país más libre, justo y democrático.

Partido Social Demócrata

Para el candidato del PSD a la Presidencia de la República, Manuel Moreno Sánchez, su campaña buscaba sólo consolidar a su partido y obtener una voz en el Congreso de la Unión. La campaña del PSD tuvo como lema "el socialismo en la libertad, para sacar al PRI del Palacio Nacional". En sus giras por los estados de la República, Moreno Sánchez, ex militante del PRI, criticó a este partido por haber traicionado los postulados de la Revolución Mexicana. Era preciso sacar al PRI de Palacio Nacional, sostuvo el candidato del PSD, para eliminar las prácticas que habían llevado a México a la quiebra moral, política y económica. Los gobiernos priístas, aseguró en varias ocasiones, habían conducido al país a un capitalismo concentrador del poder y la riqueza, endeudado y dependiente, además de haber cerrado el camino a la democracia por el estatismo, el estancamiento y la burocratización existentes. La crisis, señaló repetidamente, se debía a una política administrativa equivocada, dominada por la petrolización. La riqueza obtenida por las exportaciones, explicaba Moreno Sánchez, no se había aprovechado en beneficio del pueblo sino en la compra de tecnología para las industrias de alta inversión y poco empleo.

El candidato del PSD propuso defender el sistema constitucional mexicano; orientar la inversión hacia el sector agropecuario y al fomento de la pequeña y la mediana industrias, para generar empleos e impulsar la producción de alimentos; fijar la paridad del peso con el dólar; reforzar la propiedad social, mediante la nacionalización de industrias, que fuera socialización y no estatización; dar participación a los trabajadores en el manejo de la industria nacional; de este modo se cambiaría el modelo de economía mixta a uno de participativa.

El 25 de marzo el PSD enfrentó algunos problemas, cuando Hugo Margáin y Martha Andrade del Rosal, candidatos del PRI a senadores por el Distrito Federal, rechazaron el respaldo del PSD a sus candidaturas. Además, el 8 de junio el PSD perdió la oportunidad de participar en la elección de diputados plurinominales, pues la CFE canceló el registro de 41 candidaturas, por lo que se quedó sin el número mínimo de candidatos para competir; el PSD no tuvo tiempo de sustituirlas candidaturas anuladas. Un día antes, el 7 de junio el PSD había propuesto al PSUM, al PPS, al PST y al PRT reiniciar negociaciones para proponer un solo candidato presidencial, a menos de un mes de las elecciones. La propuesta fue rechazada por los otros partidos. El 30 de junio Moreno Sánchez cerró su campaña en el Monumento a la Revolución, con cerca de 1 000 simpatizantes. En su discurso dijo que el gobierno debía integrarse con representación de todos los partidos y repitió que el país debía dirigirse a una economía participativa. En su intervención, el candidato rindió homenaje a algunos héroes nacionales.

Sonora 24 de abril de 1982 El PAN con los obreros, no con los empresarios

Aquí en Cananea] cuna de las luchas del proletariado mexicano, Pablo Emilio Madero, candidato del PAN a la Presidencia, exhortó a todos los trabajadores del país a rescatar su dignidad y zafarse del yugo con que sus sindicatos los han uncido al gobierno, a cambio de prebendas.

En concurrido mitin en esta localidad, Madero aseguró que los obreros no han tomado conciencia de su poder, cuya magnitud quedó demostrada por el proletariado polaco, que sacudió a todo un sistema político. Pablo Emilio Madero llegó hoy en avioneta a Cananea, de donde salió hacia Caborca y Puerto Peñasco, por el mismo medio. Esta última localidad la recorrió en carro descubierto y recibía muchos aplausos a su paso. En coche salió a San Luis Río Colorado, donde estuvo en un mitin, y después se dirigió a Mexicali, donde encabezaría otro mitin a las 20 horas.

Por otra parte, en declaraciones a periodistas durante este día, Madero insistió en que el PAN no representa a grupos.

Afirmó que cualquiera puede comprobar que a los mítines del PAN no van los empresarios y sí a los del PRI y sus reuniones de evaluación, pero esto se debe a que están definidos unos, pueden ser paleros otros, o quizá los obliguen a hacerlo, pues el sistema atropella los derechos desde el más humilde hasta el más encumbrado.

Dijo que si alguien está llegando al fondo del problema político y los consiguientes que padecemos es Acción Nacional, pues el PAN está llegando al fondo de ellos y está movilizando a la opinión pública.

Moisés Edwin Barrera Novedades

Oaxaca 6 de enero de 1982 Las dificultades de un periodista

La segunda etapa de la gira empezó con mayores augurios de comodidad. "El Machete" (camión oficial del PSUM) fue acondicionado con mesas, de modo que puede uno ir tecleando entre los sentones y los meneos de las brechas y las malas carreteras. Para el candidato y su comitiva, todo un señor camión, con tele, cocineta, sala de juntas, vestiduras de piel y quién sabe cuántos lujos más, y así algún reportero comentó que el autobús debería llamarse mejor "El Barón Rojo".

Los augurios de comodidad, sin embargo, duraron poco, y el primer día de esta segunda etapa resultó, en lo que a la prensa concierne, el más desorganizado de todo lo que va de la campaña; ya no fue solamente dificilísimo transmitir la información, sino absolutamente imposible. Dieron las 8 y las 9 y las 10 de la noche en medio de la Mixteca y nadie del PSUM podía atinar con algún teléfono ni nada que se le pareciera para los casi 20 reporteros, a pesar de que es su obligación proporcionar medios de comunicación adecuados y oportunos para la prensa, si no ¿para qué nos traen? Pero nada, que la culpa la tiene Teléfonos de México, que mengano, que zutano, que mañana o que luego, igual que durante la primera etapa, pero ahora con doble cantidad de reporteros y con poblaciones menos receptivas y partidarias que las de Guerrero.

José Joaquín Blanco Uno Más Uno

Distrito Federal 13 de diciembre de 1981 El PPS con Miguel de la Madrid

La continuación de la obra transformadora de la Revolución Mexicana y sus propósitos fundamentales de consolidar una nación soberana e independiente, en la que impere la justicia social, requiere la sólida alianza de las fuerzas progresistas, manifestó el candidato a la presidencia Miguel de la Madrid, ante la VIII Asamblea Nacional del Partido Popular Socialista (PPS), que acordó apoyar su candidatura a la Presidencia de la República.

Por otro lado, Miguel de la Madrid se comprometió a respetar la plataforma política del PPS, e indicó que "quienes creemos en los valores de la libertad y la democracia, debemos unir esfuerzos en los objetivos comunes, sin perder nuestras diferencias ideológicas, con el objeto de librar con más éxito la batalla con las grandes mayorías".

A su vez, el secretario general del Comité Central del PPS, Jorge Cruickshank García, señaló que en las circunstancias actuales en que se multiplican las agresiones y el chantaje contra México, los peligros contra nuestra soberanía se han redoblado, y por ello es hoy más necesario que nunca aplicar la justa línea estratégica y táctica que irreversiblemente ha guiado a las fuerzas progresistas del país.

Cruickshank resaltó que su partido insiste en la necesidad de una política que cambie las condiciones adversas del pueblo, y para lograr este propósito, "es necesario integrar un frente común para lograr el peso específico necesario para oponerse a los fines neocolonizadores del imperialismo, logrando un equitativo reparto de la riqueza nacional, mejorando las condiciones de vida del pueblo y su perfeccionamiento democrático".

María de Jesús Espinosa El Día

Distrito Federal 12 de enero de 1982 El deterioro del PARM

El deterioro del PARM es evidente, no obstante el repunte que sus cifras electorales muestran en algunas jornadas y en algunas entidades de la República. No hay que engañarse por resultados así. Son producto o de las insuficiencias de nuestros procedimientos comiciales, que permiten todavía alquimias defraudadoras, o lo son de los acomodos internos en el partido gubernamental, lo que significa que abanderados por el PARM aparecen triunfantes candidatos que son en realidad del PRI, y en consecuencia este es el que gana, aunque circunstancialmente el despecho lleve a algunos de sus militantes a vestirse de otro color.

El nivel de la dirección parmista ha venido descendiendo vertiginosamente. Sus primeros líderes tenían, al menos, una hoja de servicios militares o administrativos que les otorgaba respetabilidad personal, aunque no tuvieran congruencia política. Pero a partir del sexenio pasado, la calidad del liderazgo decayó hasta llegar a los extremos de chabacanería y cinismo que son las prendas de que puede ufanarse el diputado Jesús Guzmán Rubio, que hoy lo encabeza. No se admitan, sin más, estas afirmaciones nuestras. Compruébeselas mediante, sólo, la lectura del indescriptible discurso con que expreso a Miguel de la Madrid el apoyo parmista.

Carente de una ideología propia, incapaces sus cuadros de proponer un programa alternativo de gobierno, fluctuantes sus bases, el PARM ha abaratado la política nacional con frecuentes, abiertas e impúdicas disputas internas por el subsidio que, antes furtiva y ahora legalmente, le ha otorgado el gobierno desde su fundación. Haberlo sostenido no sirve siquiera a la escenografía electoral. Por lo contrario, muestra una voluntad de simulación en el Estado que nunca tuvo justificación. Pero si hubo una mínima necesidad de ella en el momento de su aparición, ahora ha desaparecido por completo.

Editorial Uno Más Uno

Guerrero 11 de mayo de 1982 El PST en campaña

En un mitin y una marcha por las calles de la controvertida Ciudad Renacimiento, en donde fueron reubicados los colonos que vivían en los cerros adyacentes a este centro turístico, Díaz Cerecedo afirmó:

"Acapulco no puede ser un enclave cultural y económico de las transnacionales, sino un bastión de la justicia y del nacionalismo. El contraste de los dos acapulcos se acabará, cuando los trabajadores tengan plena participación en el desarrollo y la conducción de la política y de la economía del país."

Al mitin que presidió concurrieron tres mil personas, en su mayoría jóvenes, y mujeres. Los colonos de Ciudad Renacimiento manifestaron que el problema de la vivienda y la solución a los predios urbanos que han tomado, tiene que ser por la vía política o la represión.

El aspirante presidencial inició su gira por esta entidad con un acto en el punto denominado sector 2 "La Galletera", en donde 800 familias se posesionaron, hace dos años, de predios dentro de la zona conocida como Ciudad Renacimiento, posesión que se ha negado a reconocerles el fideicomiso.

Exhortó a los gobiernos de los estados y de los municipios para que procedan de inmediato a la confiscación, expropiación o la compra, en su caso, de los terrenos urbanos vacíos, con objeto de que en ellos se construyan las viviendas de los trabajadores y se abata el déficit de cinco millones que actualmente existe.

Díaz Cerecedo inició hoy su gira por esta entidad visitando primeramente Ciudad Renacimiento. Asistió a una comida popular en el fraccionamiento Las Playas; presidió una asamblea de consulta en la Plaza Alvarez de este puerto.

Carlos A. Medina Excélsior

Jalisco 15 de abril de 1982 El candidato del gallito

González Gollaz, en su quinto día de actividad política en el estado de Jalisco, visitó hoy las poblaciones de Yahualica, Mexticacán, Acatic y finalmente cerró en esta población de Tepatitlán, en donde ofreció, si el voto le favorece para ocupar la Presidencia de la República, la creación de tecnológicos, como medio de capacitación para la juventud estudiosa jalisciense.

En el mitin efectuado en Tepatitlán, ante más de un millar de personas, González Gollaz censuró a los gobiernos estatal y municipal por los deficientes servicios públicos y dijo que las autoridades se han debilitado, por lo que invitó a los alteños a participar en una acción más activa en la vida política del país mediante el voto, como el único camino legal para elegir a gobernantes que verdaderamente sean útiles y servidores del gobierno.

Dijo que la legitimidad del gobierno debe reunir la condición natural, normal y legal del consenso popular. "Un gobierno es legítimo si es elegido por el voto popular", señaló, y precisó que cualquiera otra forma de gobierno viola la Constitución y traiciona al pueblo.

Después González Gollaz hizo a los presentes la pregunta de cuáles gobernadores han llegado al poder mediante el voto popular y la respuesta, dijo, era que ninguno, salvo excepciones en las presidencias municipales.

El candidato del Partido Demócrata Mexicano dijo que México se encamina a la democracia y manifestó su confianza en que el gobierno respete la decisión del pueblo en las elecciones del 4 de julio. Dijo que había que admitir que los mexicanos han sido impotentes para arrojar del cargo que ocupan a los malos gobernantes y que esa situación puede llegar a su fin en los próximos comicios si el pueblo vota, y las autoridades respetan el sufragio.

Ignacio Herrera Excélsior

Sinaloa 11 de enero de 1982 Un día de trabajo

La candidata del PRT visitó en Sinaloa varios municipios, entre otros Culiacán, donde estuvo en el penal local para dirigirse a cerca de cien reclusos, que le expusieron una serie de anomalías que existen en los procesos que se les siguen, como es el hecho de que haya un centenar de presos que han pagado fianzas para gozar de libertad provisional sin que hasta el momento se les haya concedido.

Ante las "injusticias" que padecen los reclusos, Ibarra de Piedra exhortó a los familiares de los detenidos a formar comités de bienestar penitenciario para vigilar el trato que se da a los reclusos y se actúe correctamente en los procesos penales.

Asimismo, la candidata presidencial visitó a los colonos de pobladores, a quienes pidió luchar unidos para la consecución de un gobierno de los trabajadores, y luego criticó al PRI y al PAN "por ser los partidos de los patrones".

Pedro Peñaloza, de la dirección nacional del PRT, a su vez, indicó que hubo dificultad para que las autoridades del penal de Culiacán permitieran el acceso de la comitiva perretista para entrevistarse con los presos.

Por último, Ibarra de Piedra terminó su gira de ayer con una marcha mitin en la población de Estación Bamoa, cercana a Culiacán.

Uno Más Uno

Distrito Federal 20 de mayo de 1982 El PSD no encuentra candidatos

En la sesión de la CFE a que nos referimos ayer, el Partido Social Demócrata dio una nueva demostración de que no toma en serio la actividad electoral. No sólo se trató de la sustitución de 41 de sus 127 candidatos a diputados, muy probablemente porque muchos de ellos no habían aceptado, como fue también el caso de don Hugo Margáin.

El dictamen de la secretaría técnica de la CFE que permitió hacer esa sustitución masiva se refiere a otras peticiones del PSD. Ese partido solicitó corregir diez nombres de sus candidatos, presuntamente mal publicados en el Diario Oficial de la federación. La CFE lo acepta en dos casos. Pero los ocho nombres restantes fueron transcritos al Diario Oficial exactamente en los términos en que consta su registro original, motivo por el cual no procede la solicitud recibida de esos casos, ya que incluso en algunos de ellos se pide la corrección de un nombre completo, diferente totalmente al que aparece en el registro original, y como podría tratarse de un nuevo registro, habiéndose vencido el plazo para éste, la secretaría técnica considera improcedente la solicitud.

No sólo eso: el PSD pidió también la publicación de nombres omitidos en el Diario Oficial. Procedió la solicitud en un caso, pero en el otro no, porque el partido se refiere al distrito número 38 del Estado de México, y sólo hay 34 en esa entidad.

Una revisión somera de la edición del mencionado Diario Oficial en que se publicó la lista de las candidaturas (5 de abril de 1982) permite encontrar al menos otra de las irregularidades en que incurrió el PSD al registrar a los aspirantes a los que postula. Salvo que se trate de un error de impresión, errata no corregida posteriormente, el señor Julio Chávez Monroy aparece como candidato doble. Se le inscribió como candidato propietario en el distrito número nueve, y su nombre aparece como suplente en el número once, ambos del Distrito Federal. Es cierto que en rigor legal nada impide que eso ocurra, pero al menos indicaría que ni siquiera para la capital dispone el PSD del número suficiente de personas para cubrir las candidaturas.

La reforma política supone una alta responsabilidad en los partidos que se benefician de ella. El PSD parece no haberlo comprendido así.

Miguel Ángel Granados Chapa Uno Más Uno

 
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