Visita del Presidente de Costa Rica, Luis Alberto Monge

"MES: OCTUBRE"

Los días 17, 18 y 19 de octubre, el Presidente de Costa Rica, Luis Alberto Monge, visitó nuestro país oficialmente. Lo invité con la intención deliberada de demostrar que México tiene interés por toda el área centroamericana y no sólo por Nicaragua. Escogí a aquel mandatario con el que pensé que me podía ser más fácil dialogar. Además, tenía interés en lograr un acercamiento con los costarricenses, pues nuestra relación era un tanto distante.

Conocí a Monge cuando yo era candidato y él Presidente electo. Gustavo Carvajal me lo llevó a Yucatán. Nuestra relación se enfrió cuando, en febrero de este año, el canciller costarricense, Fernando Volio Jiménez, quiso aprovechar su estancia en México para entrevistarse conmigo y entregarme una carta de Monge. No lo recibí porque no estaba previsto que lo hiciera, y porque en ese momento Costa Rica andaba promoviendo el Foro Pro Paz y Democracia, impulsado por Estados Unidos y contrario a algunas de las tesis mexicanas.

Era necesario superar la tensión causada por este incidente, pues estoy seguro de que una relación fría con Costa Rica en nada nos ayuda. En este sentido, el objetivo de la visita presidencial se cumplió.

Costa Rica está en una situación ambivalente respecto a Nicaragua, pues aunque se declara neutral, básicamente es anticomunista, o sea que no siente simpatía por Nicaragua. En el interior del país hay un equilibrio delicado entre conservadores y liberales, por lo que Monge tuvo que hacer un gobierno de coalición. Él es liberal, pero Volio es ultraderechista. De cualquier forma, el gobierno está muy presionado por la opinión pública interna, ya que en Costa Rica la prensa está en manos de los empresarios.

Monge, que es un hombre ilustrado y un político de carrera amplia, está muy preocupado por la situación centroamericana. Imputa muchas culpas a Nicaragua y, en esa medida, también a Cuba y a la Unión Soviética. Y claro, nadie puede negar la injerencia de esos países en el proceso nicaragüense.

Yo he empezado a cambiar de tono al tratar el asunto. Si bien originalmente señalé que el conflicto centroamericano no estaba inscrito en la confrontación entre los Estados Unidos y la Unión Soviética, ahora he matizado la afirmación, señalando que no debería estar inscrito en tal confrontación. El primer paso claro en el reconocimiento de esta realidad insoslayable se dio en la reunión de Cancún, cuando decidimos enviar nuestro comunicado conjunto tanto a Reagan como a Castro. Queríamos que quedara claro que no somos ni ingenuos ni tampoco solapadores.

 
.:: Miguel de la Madrid Hurtado: Cambio de Rumbo ::.