Paro camionero

"MES: JULIO"

La crisis económica ha hecho que afloren una serie de antagonismos que estaban profundamente arraigados. Tal es el caso de los problemas entre los trabajadores y los autotransportistas. El problema reciente, que dio lugar a que, entre el 14 y el 20 de julio, se paralizara la Central Camionera del Sur y la transportación de pasajeros y de carga a los estados de Morelos y Guerrero, tiene en su origen un doble conflicto. Por un lado, se trata de un problema obrero-patronal, pues en ese gremio las condiciones de trabajo de los operarios son realmente injustas. De hecho puede hablarse de relaciones leoninas. Los dueños de los autotransportes han abusado sistemáticamente de los trabajadores, infringiendo los más elementales derechos laborales. Encontramos que ni siquiera acostumbraban pagar el Seguro Social o el Infonavit.

Esto pudo soslayarse durante la época del auge económico, porque los operadores del autotransporte lograban compensar esas carencias con un mayor volumen de trabajo. Así, tenemos que trabajadores que laboraban arduamente podían llegar a ganar, antes de las devaluaciones, hasta 150 000 pesos mensuales. Esto, naturalmente, no alteraba la situación injusta de origen, que surgió de la connivencia entre los dueños del autotransporte y los líderes sindicales, a menudo asociados con ellos, lo que explica su total descuido y abandono de aquéllos a quienes debían representar.

Por otro lado, la negligencia del movimiento obrero organizado hizo que los disidentes, que es una forma elegante de llamar a los agitadores, aprovecharan algunos resquicios que la crisis abrió para apoderarse de los sindicatos. Los nuevos grupos empezaron a presionar a los autotransportistas mediante el secuestro de camiones y, dadas las tensiones existentes, los mismos dueños del autotransporte buscaron arreglos con ellos. Fue entonces cuando los grupos de la CTM y de la CROC protestaron.

Nosotros hemos conversado con los miembros del Congreso del Trabajo y les hemos hecho ver que su abandono de la lucha obrera efectiva fue lo que creó este problema. También les dijimos a los autotransportistas que este asunto requería una solución de fondo. De esta manera queríamos devolverles, tanto a los dueños del transporte como a los líderes sindicales, el problema que ellos mismos gestaron.

Sin embargo, en el mes de julio aumentó el número de unidades secuestradas por los disidentes, lo que llevó a los sindicatos cetemistas de Flecha Roja, con apoyo de la empresa, a tomar la Central Camionera del Sur. Con ello crearon un conflicto que rebasaba lo que el gobierno podía soportar, pues tenían paralizada una parte importante del país. Las autoridades federales y estatales tuvieron que intervenir para recuperar los camiones secuestrados, incluyendo los que habían sido trasladados a la Universidad Autónoma de Guerrero. Ello significó una maniobra peligrosa para el gobierno, ya que dicha universidad es un nido de agitadores que se opusieron físicamente al rescate de los autobuses. Hubo varios heridos e incluso se habló de un muerto. Por otra parte, se tuvieron también que apostar patrullas para garantizar la circulación y seguridad de las carreteras.

El universo del autotransporte es muy rudo en todas partes del mundo. Los problemas en ese gremio normalmente se arreglan a balazos. Aquí la situación no es distinta. Isidoro Rodríguez, que es el empresario del transporte más importante del país, está asociado tanto con Joaquín Gamboa Pascoe como con Carlos Hank González. El problema se complica, porque Rodríguez ha ido haciendo de lado a Rubén Figueroa, quien a su vez también es “amigo” de Gamboa Pascoe. En fin, creo que este problema presentará nuevos episodios.

 
.:: Miguel de la Madrid Hurtado: Cambio de Rumbo ::.