Prefacio

ACEPTÉ MI POSTULACIÓN A LA CANDIDATURA PRESIDENCIAL con la plena conciencia de que el país atravesaba por una circunstancia singularmente compleja. A los problemas estructurales, resultado de situaciones históricas, se sumaban los causados por doce años de malos manejos económicos. En el lapso entre el surgimiento de mi candidatura y mi arribo al poder, el país sufrió un proceso inflacionario creciente, del orden de 100% anual, y una fuga masiva de capitales, la cual se incrementó con la nacionalización de la banca y el control de cambios. Estos hechos crearon un ambiente de confrontación entre el gobierno y las fuerzas productivas del país, que sentían que se había violado el Estado de derecho. En este entorno de recriminaciones mutuas y búsqueda de culpables, los mexicanos de menores ingresos tenían cada vez más dificultades para satisfacer sus necesidades mínimas.

Viví momentos muy difíciles. Sabía que las circunstancias me obligaban a cambiar el rumbo de nuestro desarrollo. La conciencia de la gravedad de la situación me llevó a querer dejar una memoria histórica de lo que estaba ocurriendo. Traté de tomar notas al respecto, pero las presiones sobre mi tiempo y el peso de la responsabilidad me lo impidieron. Decidí buscar a alguien que me apoyara en esta tarea, pues sabía que lo que no se anota sobre la marcha, en buena medida se pierde. La noche anterior a asumir la Presidencia invité a Alejandra Lajous Vargas a incorporarse a mi equipo de trabajo como Cronista de la Presidencia de la República.

Alejandra pronto integró un talentoso equipo de historiadores. El producto de su trabajo está a la vista: escribieron y publicaron seis volúmenes, uno por año, de Las razones y las obras. Gobierno de Miguel de la Madrid. También clasificaron y catalogaron cerca de 40 000 documentos de mi administración, que fueron entregados al Archivo General de la Nación.

Sin embargo, lo que ahora quiero aclarar es que, para guiar a sus colaboradores, Alejandra Lajous sostuvo conmigo entrevistas regulares, cada dos o tres semanas. En dichas ocasiones me hacía preguntas a las que yo respondía con amplitud. Por instrucciones mías, ella redactó el resultado de esas conversaciones y sometió, cada tres meses, esos textos a mi revisión. Ellos componen el cuerpo de este libro.

Al preparar la publicación no modifiqué idea o concepto alguno; sólo acepté que se añadieran los datos necesarios para su comprensión. El texto quedó como fue dicho y aprobado en su momento. No omití pasajes o comentarios, aunque algunos de ellos puedan lastimar a personas que mucho estimo, ni tampoco suprimí verdades duras de aceptar, porque estoy convencido de que, a la postre, la verdad siempre beneficia. Sólo conociendo nuestro pasado y reflexionando sobre él podremos orientar mejor nuestro futuro.

Publico este testimonio porque mi compromiso con México es permanente.

MIGUEL DE LA MADRID HURTADO

 
.:: Miguel de la Madrid Hurtado: Cambio de Rumbo ::.