Elecciones: sucesión en el gobierno de Baja California

"MES: MAYO"

El miércoles 11 de mayo el PRI destapó a Xicoténcatl Leyva como su candidato a la gubernatura de Baja California. Para tomar la decisión correspondiente recibí información tanto de la Secretaría de Gobernación como del PRI. Gobernación me pasó una carpeta con los datos biográficos de todos los precandidatos y el PRI me dio su visión de las cosas. Los mecanismos de información funcionaron y de hecho coincidieron en muchos puntos, pero no obtuve los resultados que yo hubiera deseado: no estaba claro quién podía ser el candidato adecuado.

La mayoría de quienes fueron precandidatos están relacionados entre sí y con los miembros de las administraciones anteriores. Todos, además de ser políticos, son hombres de negocios muy ricos y mutuamente asociados. No parecía haber, a primera vista, ningún bajacaliforniano que mantuviera una actitud independiente y que contara con la suficiente fuerza local para ser candidato. Esto último es determinante para ganar las elecciones, pues en ese estado la derecha es fuerte.

Resultó frustrante tener el proyecto y la voluntad para imponer a un cierto tipo de gobernador y, sin embargo, no encontrar el elemento humano con que lograrlo. Para ubicarme mejor ante las opciones, ensayé una modalidad que me sugirió Bartlett, la cual consistió en dialogar personalmente con los cinco precandidatos más destacados y escuchar de viva voz su opinión sobre la problemática y el futuro del estado.

Lo que me animó a apoyar a Leyva fue el hecho de que era el precandidato más independiente de los grupos de poder de Roberto de la Madrid y de Milton Castellanos, quienes tienen mucho peso en el estado, sobre todo desde que se unieron después de haber estado peleados. De hecho, y como resultado de pactos internos, ellos manifestaron simpatía por todos los precandidatos. No vetaron a ninguno. De cualquier forma, Leyva era el más independiente, entre otras cosas, por no pertenecer a ningún grupo de negocios. Esto no quiere decir que no tenga su dinero, sino que ha destacado más como profesionista, labrándose un buen prestigio en el sector obrero. Finalmente, tiene la edad adecuada, 42 o 43 años, para que su presencia signifique un cambio generacional.

Éstas fueron las razones que animaron mi decisión. Lo subrayo, pues sé que la prensa destacó que Bartlett apoyaba la candidatura de Óscar Baylón Chacón y Lugo Verduzco la de Francisco Santana, lo que llevó a varios a suponer que, por ello, yo apoyé la tercera opción. Esto es falso, como también lo es que alguno de los funcionarios mencionados haya tratado de influir en mí ponderándome a algún precandidato en particular. Ahora bien, si en algunos sectores de la opinión pública mi decisión fue interpretada como una demostración de que no voy a apoyar más a Gobernación que al PRI, o viceversa, entonces puedo concluir que se logró un subproducto positivo.

En este proceso de sucesión estatal fui sumamente respetuoso, al instrumentar mi decisión política por medio del PRI. En el sexenio pasado, cuando se destapaba a un candidato a gobernador, lo primero que hacía éste era entrevistarse con el Presidente de la República, para ver después al secretario de Gobernación y, finalmente, al presidente del partido. A Gobernación le correspondía organizar la gran ceremonia: su titular era quien llamaba al candidato, al gobernador, al PRI, a los sectores que conforman el partido. Ahora fue el presidente del parti- do quien le comunicó a Leyva la decisión de postularlo como candidato, y fue también el presidente del partido quien habló con los líderes sectoriales nacionales y quien giró las instrucciones al aparato local para poner en marcha la candidatura. No fue sino después de todo esto que Leyva se entrevistó con el secretario de Gobernación y, finalmente, conmigo. Así que le dimos una vuelta completa al proceso.

Por otro lado, cuando el presidente del PRI me preguntó que cómo manejaríamos las presidencias municipales, yo le dije que eso lo resolviera él, que se pusiera en comunicación con la Secretaría de Gobernación para ver la información confidencial que ahí se tiene, y que platicara con los precandidatos. Yo no quise participar directamente, para dejar que el aparato político cumpliera sus funciones.

Creo que es muy importante fortalecer el PRI. Considero que Adolfo Lugo Verduzco está haciendo una tarea seria: está viajando, está promoviendo cambios y, con ello, le está dando un mayor nivel a la presidencia del partido.

En la toma de protesta de Xicoténcatl, el 17 de mayo, Lugo Verduzco arremetió contra el PAN. Censuró la reunión que ese partido sostuvo en Hermosillo, el 22 de abril, con funcionarios de la embajada norteamericana, miembros de la iniciativa privada y dignatarios eclesiásticos. El traspié del PAN fue utilizado por el PRI como parte de la lucha electoral. El tema ocupó a la opinión pública durante varios días y motivó recriminaciones exageradas de parte de algunos partidos de oposición.

 
.:: Miguel de la Madrid Hurtado: Cambio de Rumbo ::.