Calificación presidencial

"MES: SEPTIEMBRE"

El 10 de septiembre, luego de más de dos días de acalorada sesión, la Cámara de Diputados, erigida en Colegio Electoral, declaró Presidente electo de México para el sexenio 1988-1994 a Carlos Salinas de Gortari.

El dictamen relativo, que en mi opinión es un buen documento, resume la historia del proceso electoral. Fue elaborado por un equipo mixto, formado por gente de Gobernación y por Santiago Oñate y Fernando Ortiz Arana, en representación de Salinas. Ya integrado se discutió con la fracción priista, lo que según la prensa causó cierto malestar, aunque yo no veo la razón de ello, pues los dictámenes siempre se han elaborado con apoyo en las dependencias del Poder Ejecutivo.

Lo que resultó lamentable fue la forma en que se leyó el dictamen, ya que ni siquiera pudo discutirse. La toma de la tribuna por parte de las fracciones de la oposición, y después por el PRI, es preocupante. Demuestra una falta de civilidad política y de urbanidad parlamentaria que mucho ha dañado la imagen de la Cámara ante la opinión pública.

El comportamiento de la oposición puede calificarse de filibusterismo, pues trata de evitar, por la vía del agotamiento, la resolución de cualquier asunto. Es, en realidad, parte de la cultura del asambleísmo —característica de la dirigencia estudiantil y obrera, y de la izquierda en general—, la cual propicia reuniones interminables que nunca concluyen en algo concreto. En ellas se deforma la democracia, permitiendo la participación de todos, durante todo el tiempo que quieran y para cualquier asunto.

Finalmente, cuando llegó el momento de la votación, las fracciones del Frente Democrático Nacional abandonaron la sala y se abstuvieron de participar en la calificación presidencial, en tanto que la mayoría de los panistas se quedaron para hacerlo. Esto fue resultado de las negociaciones que realizó Camacho para evitar riesgos a la hora de contar votos. No creo que haya sido difícil lograrlo, pues de cualquier manera la izquierda ya había manifestado que deseaba abstenerse de participar en un acto que calificaba de ilegítimo.

Acción Nacional, que quiso aparecer ante la opinión pública como un partido político más formal, votó en contra. Testimonio de su actitud fue la última intervención de uno de sus miembros, Abel Vicencio Tovar. Desde mi punto de vista, la postura del PAN es más adecuada y sólida que la del Frente Democrático Nacional.

Sea como fuere, el resultado final de la calificación de la elección presidencial fue de 263 votos a favor y 85 en contra.

 
.:: Miguel de la Madrid Hurtado: Cambio de Rumbo ::.