Mis colaboradores: formas de trabajo

"MES: FEBRERO"

La caída de los precios internacionales del petróleo nos ha obligado a preparar escenarios económicos alternativos. Ello invita a reflexionar sobre la eficacia con que el aparato de gobierno responde en las situaciones de emergencia. El funcionamiento del aparato de gobierno debe entenderse en el contexto de una interacción constante con el Presidente de la República. Un aparato en funciones, un aparato activo, da elementos de juicio y propone iniciativas al Presidente.

Por el momento, yo siento que los miembros de mi gabinete han estado viviendo una especie de efecto de catapulta, es decir, una situación en la que todos los problemas se les han venido encima. Sin embargo, estoy satisfecho de su participación, aunque creo que podremos avanzar de manera más sistemática cuando el flujo con el que aporten tesis y programas se vuelva más rutinario, más estable. En este sentido, la frecuencia con que se reúne el gabinete económico es positiva, pues da la posibilidad de que sus componentes intercambien ideas y opiniones, y propongan programas de acción.

El papel del Presidente debe consistir en buscar que haya comunicación y colaboración entre los diferentes miembros de su gabinete, evitando que las relaciones entre ellos se descompongan por pugnas internas. Me consta que, en el pasado, en muchas ocasiones han sido los mismos presidentes quienes han promovido estas pugnas entre sus colaboradores. Yo creo que esto es un error: el consejo de Maquiavelo, divide y vencerás, debe emplearse con los enemigos y no con los colaboradores. Pero aun pensando en un equipo que funcione con armonía, como en el caso de las burocracias más avanzadas, en las que efectivamente existe un servicio de carrera, la verdadera eficacia estriba en que se organicen en torno a un liderazgo claro.

Por otro lado, cabe reconocer que en la sociedad actual es imposible confiar en la discreción de otros, aun si suponemos buena voluntad. Todos tienen un amigo íntimo a quien contarle lo confidencial. Todo se sabe, lo que entorpece y dificulta la función del gobierno. Un ejemplo de ello es el revuelo de opiniones que causó la supuesta declaración de Héctor Hernández en el sentido de que el control de precios es ilusorio. Lo que realmente ocurrió fue que Héctor Hernández afirmó en una reunión cerrada con ciertos diputados que el congelamiento de precios era ilusorio, pues provocaría o bien un incumplimiento masivo o bien una depresión en la producción. Alguien filtró la información a los periodistas, quienes naturalmente la tergiversaron.

 
.:: Miguel de la Madrid Hurtado: Cambio de Rumbo ::.