Banca: situación a cinco años de su nacionalización

"MES: JUNIO"

ENTRE EL 8 YEL 11 DE JUNIO TUVO LUGAR EN GUADALAJARA la III Reunión Nacional de la Banca, en la que los principales representantes del sistema financiero nacional evaluaron la situación de los bancos a cinco años de su nacionalización.

En ella, varios dirigentes de la Asociación Mexicana de Bancos hicieron referencia a la reglamentación oficial que pone en desventaja a los bancos frente a las casas de bolsa. Concretamente, mencionaron que el rígido control que las autoridades centrales tienen sobre las tasas de interés que la banca paga a los ahorradores va en contra del desempeño adecuado de los bancos, pues genera una situación de “represión financiera” que les impide captar un mayor flujo de ahorro.

Estas expresiones, destacadas con alarmismo por la prensa, recogen el espíritu de las críticas expuestas. A mí no me sorprendió, como ocurrió con el gran público, que los dirigentes de los bancos pidieran mayor flexibilidad a las autoridades, porque una semana antes de que tuviera lugar la reunión en cuestión, durante una comida que tuve con algunos de ellos, me comentaron sus puntos de vista.

Yo les dije que los plantearan abiertamente, para que el público viera que existían diferencias dentro del mismo sector público, esto es, entre banqueros y autoridades, ya que ésta es una cosa natural que se debe manejar con libertad.

Ahora bien, la idea de liberalizar las tasas de interés de modo que sean los mismos bancos los que las determinen, según perciban la oferta y la demanda de fondos prestables, no me resulta convincente, porque no tenemos suficientemente desarrollados los mecanismos de mercado como para dejar que éstos fijen los precios del dinero. La banca central debe seguir fijando las tasas de interés.

En la reunión, también se planteó el argumento de que los bancos no pueden generar las utilidades necesarias para financiar su propio crecimiento, porque el control existente sobre las tasas de interés de los instrumentos bancarios limita su captación de ahorro, al tiempo que los fuertes requerimientos financieros del gobierno restringen el monto de recursos de que disponen para hacer préstamos redituables. Este planteamiento ignora que después de la nacionalización, los bancos no tienen como función única la generación de utilidades.

Los banqueros también se quejaron de que 70% de las transacciones de las casas de bolsa se realizan con instrumentos del Estado —Cetes y Petrobonos—, los cuales producen más y son a la vista. Hemos dado esos instrumentos privilegiados a las casas de bolsa, porque queremos desarrollar el mercado de valores, separando a los intermediarios financieros. Ésta es la tendencia fijada por la ley desde 1975. No queremos que todo esté en los bancos. Éstos, de cualquier forma, siguen captando 70% del ahorro nacional.

 
.:: Miguel de la Madrid Hurtado: Cambio de Rumbo ::.