Gobernadores: reunión con el gabinete legal

"MES: ENERO"

El 21 de enero me reuní con los gobernadores y el gabinete legal. La reunión fue buena. Publicamos un folleto al respecto. En ella hablaron los siguientes funcionarios: Manuel Bartlett, de Gobernación; Carlos Salinas, de Programación; Gustavo Petricioli, de Hacienda; Arsenio Farell, del Trabajo; Eduardo Pesqueira, de Agricultura; Miguel González Avelar, de Educación; Manuel Camacho Solís, de Desarrollo Urbano, y Rafael Rodríguez Barrera, de la Reforma Agraria. Yo pedí, fuera de programa, que hablaran también Héctor Hernández, de la Secofi, y Alfredo del Mazo, de la SEMIP.

En cuanto a los gobernadores, cuatro intervenciones fueron inducidas. Esto se preparó así porque a veces se inhiben y no hablan. Después de los oradores programados, otros intervinieron de manera espontánea. La reunión permitió que se expresaran con bastante soltura. En ese sentido fue agradable y quedaron contentos.

Propusimos para que hablaran a Genaro Borrego, de Zacatecas, sobre el tema de la política interior; a Francisco Labastida, de Sinaloa, sobre política económica; a Fernando Baeza, de Chihuahua, que hizo mal su papel porque sólo habló de su entidad; a Elías Zamora, de Colima, quien se limitó a dar las gracias por todo lo que se ha hecho por Colima, y a Heladio Ramírez, de Oaxaca, que se refirió a la política social.

Se soltaron después Guillermo Rosell, de Hidalgo, quien se limitó a halagarme, aunque apuntó algunas ideas; Alejandro Cervantes, de Guerrero, para despedirse; Rodolfo Félix Valdés, de Sonora, quien hizo una propuesta muy concreta y efectiva sobre el reparto de participaciones a los estados.

Además, Rafael Corrales Ayala, de Guanajuato, comentó, porque yo se lo sugerí, que había inquietud en los estados sobre la reconversión industrial; Abelardo Carrillo, de Campeche, pidió más dinero; Fernando Gutiérrez Barrios, de Veracruz, manifestó su solidaridad absoluta con el Presidente de la Republica; Miguel Ángel Barberena, de Aguascalientes, hizo una intervención bastante bien armada, al igual que el michoacano Luis Martínez Villicaña.

Al terminar la reunión, les dije que se habían tratado muchos temas, por lo que no me era posible responder a todos. Señalé que tomaba nota de lo que ahí se había dicho y, como pensaba que la pregunta en torno a la reconversión industrial era interesante, pedí a Héctor Hernández y a Alfredo del Mazo que hicieran uso de la palabra.

Héctor Hernández fue muy corto y Alfredo del Mazo fue bastante más extenso, aprovechando el foro para promoverse. Mi mensaje final consistió en señalar que teníamos que activarnos políticamente para preparar los procesos electorales. Les dije que quería una gran movilización, para lo que les pedía su cooperación.

En general, el promedio de los gobernadores es bueno. Destacan Rodolfo Félix Valdés y Fernando Baeza. Lo está haciendo bien Jorge Treviño, de Nuevo León, aunque es un poco mañoso y tiene un tono medio suave. Genaro Borrego lo está haciendo muy bien y Heladio Ramírez también. Alfredo Baranda, del Estado de México, ha hecho muy buen interinato. El tabasqueño Enrique González Pedrero es un buen elemento. Enrique Álvarez del Castillo es habilísimo para resolver el problema de los jaliscienses. Lauro Ortega, con todo y sus cosas pintorescas, tiene a Morelos moviéndose, y el hidalguense Guillermo Rosell, contra todas las expectativas, ha resultado activo.

Mariano Palacios también lo ha hecho muy bien en Querétaro. Tulio Hernández lo hizo bien en Tlaxcala, aunque con algunas fallas. Luis Martínez Villicaña está resolviendo conflictos que le heredó Cuauhtémoc Cárdenas, quien duplicó la burocracia y le dejó las finanzas en pésimo estado.

Alejandro Cervantes es cumplidor; se mantuvo los seis años, lo que ya es un récord en Guerrero. Pedro Joaquín Coldwell, de Quintana Roo, es muy bueno. Guillermo Jiménez Morales fue un buen gobernador, aunque ya Mariano Piña Olaya está encontrando problemas de descuido en la administración de justicia, así como una atención desequilibrada entre la capital poblana y el resto del estado. Rodolfo Landeros, de Aguascalientes, fue un buen gobernador. Xicoténcatl Leyva inició fallando, pero ahora tiene bien a Baja California, lo tiene progresando. Alberto Alvarado Arámburu, de Baja California Sur, ha sido un buen gobernador, ha realizado cosas como el Plan Hidráulico y el de comunicaciones; ha arreglado La Paz y ha impulsado Los Cabos.

Nuestro lunar es el potosino Florencio Salazar. Antonio Toledo Corro, que acaba de dejar la gubernatura de Sinaloa, tiene sus claroscuros y los oscuros son muy oscuros. José de las Fuentes, de Coahuila, ya no está tan mal como antes. En general, hay muchos que van más allá de un mero cumplimiento de su deber. Yo les pondría una calificación promedio de 8.5 sobre 10.

El que tengamos buenos gobernadores es fundamental, porque éstos son cada vez más importantes y, en consecuencia, determinan el clima de la entidad.

 
.:: Miguel de la Madrid Hurtado: Cambio de Rumbo ::.