Grupos de presión: midiendo el terreno

"MES: ENERO"

Me preocupa que la tensión social de las medidas tomadas para la reordenación económica pueda incidir en la lucha salarial. Esto puede llegar a ser muy peligroso. La CTM ejerce el liderazgo obrero y, para poderlo conservar, sus líderes buscan mantenerse a la vanguardia, enarbolando banderas a veces irracionales. No quiero decir que los líderes sean irracionales, sino que dicen necesitar ese tipo de banderas para mantener el control de sus bases. Ejemplo de ello es su petición de congelar los precios en un periodo de inflación.

La agresividad de las declaraciones de la CTM creció en el mes, por lo que decidí mandarles recados por medio de los secretarios del Trabajo y de Comercio para que no hicieran peticiones imposibles que ni el mismo Presidente puede satisfacer, como la congelación de precios. También les sugerí que no afirmaran que el gobierno ha roto el pacto de solidaridad, pues esto no es cierto. En la tercera semana de enero su agresividad disminuyó.

En el sector de los trabajadores aseguré el apoyo al SNTE, pues en el proceso de descentralización de la SEP hay que evitar la desintegración del magisterio, que sería un rico botín para los opositores.

Asistí a principios de febrero al XIII Congreso Ordinario del SNTE, en el que se eligió a Alberto Miranda Castro como nuevo líder nacional. Sé que no hay seguridad de que éste cumplirá con los postulados de renovación moral propuestos por mi gobierno, pero hay que señalar que una de las grandes falacias sobre la Presidencia de la República es considerar que el Presidente pone y quita gente a su gusto. Tiene injerencia, pero dentro de un marco que sólo permite acomodar cosas, escogiendo al menos malo. En este caso, se hizo una transacción honorable. He recibido informes que me llevan a suponer que este líder es más capaz que el anterior.

Por otro lado, Jonguitud tuvo el tino de permitir la presencia en el congreso de algunas delegaciones de la disidencia, mismas que se hicieron sentir con porras y gritos. Por su parte, Jonguitud está irritado, porque siente que no lo ayudamos en las elecciones para la presidencia municipal de San Luis Potosí. Está irritado, pero también está limitado. El SNTE, como todo organismo amplio, y éste afilia a 500 000 maestros, es múltiple y tiene sus juegos políticos internos. En su seno hay líderes que simpatizan con la descentralización, pues ella les dará mayor autonomía relativa frente a la centralización de su propio mando. Sea como fuere, al gobierno le conviene la permanencia y fortaleza del SNTE, que es un sindicato que lo apoya y con el cual tiene un gran poder de negociación.

En estos días la Iglesia ha tenido una mayor injerencia en los temas de actualidad. Esto es inevitable y natural en una sociedad más abierta; no representa ningún problema en tanto no intervenga en temas concretos, sino que se mantenga en lo que llama su ministerio moral.

La Iglesia está dividida, pues en su seno existen diferentes grupos con distintas tendencias ideológicas. Yo trataré de conocerlos para buscar acercamientos adecuados, cuidando que no se les pase la mano en sus declaraciones, sobre todo porque subsisten grupo jacobinos cuyo enfrentamiento hay que evitar.

La Iglesia es una fuerza muy importante, determinante en cuanto a políticas demográficas. Acepta los medios naturales de control natal y se opone terminantemente al aborto. Por ello, sobre este punto no puedo externar opinión alguna. Deben ser los diferentes grupos de la sociedad los que aborden el tema.

La campaña de prensa contra los ex funcionarios pone en evidencia que las relaciones del gobierno anterior con los medios de comunicación funcionaban con correas muy desgastadas. Sin embargo, la actual crisis económica por la que atraviesan los medios de comunicación, que los obliga constantemente a pedir dinero al gobierno, permitirá que con un costo menor se llegue a un arreglo que asegure un mayor control. No es posible dejar que sigan envenenando el ambiente.

 
.:: Miguel de la Madrid Hurtado: Cambio de Rumbo ::.