El campo: movimientos de protesta por precios de garantía

"MES: SEPTIEMBRE"

El 18 de septiembre, 5 000 pequeños propietarios productores de cebada marcharon a la Ciudad de México a bordo de 1 100 tractores, trilladoras y camiones. En el trayecto, bloquearon el tráfico de la carretera Los Reyes-Texcoco-Veracruz, e incomunicaron al estado de Hidalgo. Su protesta tenía por objeto demandar el aumento del precio de garantía de la cebada maltera, el cual tuvimos que incrementar de 75 000 a 112 000 pesos por tonelada.

Ésta no fue la única protesta por precios de garantía ocurrida en el año. En el mes de enero, en Chihuahua, Nayarit y Chiapas, grupos de productores agrícolas se apoderaron de bodegas de la Conasupo en demanda de aumento en el precio de garantía del maíz y del pago de cosechas entregadas.

La razón del surgimiento de estas protestas, aun cuando el gabinete agropecuario acababa de fijar precios de garantía, fue la magnitud de la inflación. Todos querían, en todo momento, mejores precios. Ello se debía a que, en consideración a sus costos, encontraban insuficiente el pago que recibían por sus productos. En ocasiones, la falla era nuestra. Tal fue el caso cuando la Conasupo, por falta de dinero, pagó tardíamente las cosechas.

Esta realidad creó un caldo de cultivo adecuado para los partidos de oposición, los cuales encontraron la posibilidad de realizar acciones políticas con los productores de diferentes materias primas en distintas áreas del país. Nuestra solución fue remendar caso por caso.

En ocasiones, cuando no pudimos subir los precios de garantía, pues ello nos hubiera causado mayores problemas, dimos bonificaciones por productividad, ofrecimos la nivelación de tierras y, en fin, fuimos buscando soluciones para cada grupo.

Los gobernadores, por su parte, al verse presionados por los agricultores, los apadrinan, pues como es natural, ellos quieren que esos problemas se canalicen a la Federación. Esto les resulta más conveniente que tener que negociar localmente con sus gobernados.

Las causas de fondo de estas protestas son muy variadas. Hay precios de garantía que son suficientes para un área y no lo son para otra; incluso dentro de las mismas áreas, hay zonas que salen adelante y otras que no. Ello se debe a mil factores, que van desde la diferente naturaleza de la tierra o la disponibilidad de agua dentro de la zona, hasta una mayor eficiencia o ineficiencia de quienes trabajan la tierra. Por tanto, no es probable que las protestas por precios de garantía disminuyan; al contrario, tenderán a aumentar en tanto siga la inflación.

La mayor frecuencia de los problemas en Chiapas se debe esencialmente a factores estructurales. Los funcionarios estatales y los de las diferentes dependencias federales se echan la culpa entre sí y todos culpan al gobernador Absalón Castellanos. Sin embargo, yo considero que el gobernador es un hombre fajado, activo, valiente y trabajador. Es mucho mejor que otros gobernadores que ha tenido esa entidad.

La realidad es que en Chiapas hay problemas muy resistentes, derivados de pleitos que se han cuajado a lo largo de siglos y en los que están involucrados todos los grupos: los partidos de izquierda, el clero y diversos sectores del PRI. En fin, el problema de la tierra en Chiapas es realmente muy complejo.

 
.:: Miguel de la Madrid Hurtado: Cambio de Rumbo ::.