Empresarios: crítica a la política económica

"MES: AGOSTO"

En las semanas anteriores al Cuarto Informe de Gobierno, prácticamente todos los líderes del sector privado se alternaron para criticar la política económica que estamos siguiendo. Ello nos obligó a llamarlos y preguntarles a qué se debían esas campañas de prensa, cuestionando si lo que deseaban era un enfrentamiento con el gobierno. Su respuesta consistió en echarle la culpa a los periodistas, quienes, según ellos, los habían malinterpretado.

Tras este incidente se encuentra el problema fundamental de convencer a los empresarios de que vamos por el camino correcto y de que la situación económica va a mejorar. La expectativa de ingresos que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional supone es un gran aval, aunque también crea entre los empresarios la inquietud de moverse para obtener alguna parte de ese pastel. Tenemos que calmarlos, pero, sobre todo, tenemos que inducirlos a invertir.

De fondo, yo creo que los empresarios entienden y apoyan nuestro esquema económico. Considero también que ya aceptaron las razones que tuvimos para entrar al GATT y, finalmente, ya dejaron de pedirme la lista de empresas públicas que serán puestas a la venta. Esto último fue resultado de una reunión en la que les aclaré que no las teníamos suficientemente estudiadas, y que muchas de ellas representaban casos fronterizos en los que, por estrategia política, resultaba inadecuado avanzar en su venta. Les informé que nos encontramos organizando paquetes de lo que estamos seguros de que se puede vender sin provocar reacciones violentas.

Los empresarios esperan que el ingreso de recursos con motivo de la reestructuración de la deuda les signifique un respiro, aunque saben que el cambio no será dramático. Cuentan con que se liberalizarán ciertos factores de la política crediticia y que se ayudará a las ramas industriales que estén en más dificultades.

Ello supone la realización, sobre la marcha, de ciertos acuerdos y concertaciones que, en principio, deben permanecer durante los próximos dos años de gobierno. Tenemos que hacer sentir a los empresarios que esto será así, a fin de inducir cuanto antes la inversión privada. Ésta es la razón que nos obliga a frenar las críticas irreflexivas que sólo sirven para alimentar el pesimismo.

 
.:: Miguel de la Madrid Hurtado: Cambio de Rumbo ::.