Visita del Presidente de Guatemala, Vinicio Cerezo

"MES: JULIO"

LOS DÍAS 2, 3 Y 4 DE JULIO EL PRESIDENTE DE GUATEMALA,Marco Vinicio Cerezo Arévalo, realizó una visita oficial a México.

El retorno de Guatemala a la vida democrática, mediante las elecciones realizadas el 3 de noviembre y el 8 de diciembre de 1985, marcó el inicio de un periodo de cordialidad y entendimiento entre México y ese país. Vinicio Cerezo acercó significativamente su política exterior a la de México. Postuló la tesis de “neutralidad activa” en Centroamérica, insistió en la decisión de convocar a un parlamento centroamericano y de apoyar las gestiones de Contadora, así como en la disposición de los guatemaltecos de convivir con el régimen sandinista de Nicaragua.

En el terreno interno hizo explícito su propósito de dialogar con la guerrilla para lograr la reconciliación, lo que abría la posibilidad de que el problema de los refugiados guatemaltecos que ingresan a nuestro país huyendo de la guerra civil pudiera resolverse.

La postura de Vinicio Cerezo ha propiciado una etapa de cooperación entre los dos países. Por ello, a partir de que nos visitó como Presidente electo el 22 de diciembre de 1985 y antes de esta visita oficial de Estado, envié a nuestros secretarios de Pesca, Pedro Ojeda Paullada, y de Educación Pública, Miguel González Avelar, a instalar comisiones mixtas de cooperación.

El problema que más directamente afecta nuestra relación con Guatemala es el de los refugiados. Éstos empezaron a entrar en nuestro país para establecerse aquí a partir de 1980, como consecuencia de la creciente violencia que imperaba en su país. En 1984, con el fin de asegurar sus vidas y evitar conflictos fronterizos, comenzamos a reubicarlos en campamentos situados en Chiapas, Campeche y Quintana Roo. Una de las principales preocupaciones al efectuar su reubicación consistió en crear las condiciones necesarias para que pudieran ser autosuficientes.

La realidad es que, pese a la voluntad del actual gobierno guatemalteco, existen pocas perspectivas de que los asilados regresen a su país, pues para ello sería necesario garantizarles una supervivencia segura y digna. El obstáculo para ello consiste en que las tierras de quienes se vinieron a México ya fueron dadas a otros grupos, lo que hace que su reincorporación abra una perspectiva amplísima de conflictos. De cualquier forma, establecimos para ese efecto una comisión compuesta por los dos países y con intervención de Naciones Unidas.

Ahora, al menos, podemos dialogar con apertura y sinceridad, como buenos vecinos.

 
.:: Miguel de la Madrid Hurtado: Cambio de Rumbo ::.