Renovación moral: caso de Arturo Durazo

"MES: ABRIL"

EL PRIMERO DE ABRIL EL EX JEFE DE LA POLICÍA CAPITALINA, Arturo Durazo Moreno, fue trasladado a territorio mexicano, después de perder en Estados Unidos una larga batalla para evitar su extradición.

Durazo fue entregado por las autoridades norteamericanas a las de México en la ciudad de Tijuana. Inmediatamente fue trasladado al Reclusorio Oriente de la Ciudad de México para ser juzgado por los delitos de acopio ilegal de armas y amenazas cumplidas.

El 5 de abril se le decretó formal prisión, y el Ministerio Público presentó nuevas pruebas que presuntamente refuerzan el delito de amenazas cumplidas. El 7 de abril, Sergio García Ramírez, procurador general de la República, declaró que, pese a los términos que establece el convenio de extradición con Estados Unidos, el gobierno de México puede incrementar la lista de ilícitos que deban ventilarse en el juicio.

El 18 de abril, el procurador de Justicia del Distrito Federal, Renato Sales Gasque, informó que se abrirá una nueva averiguación por los asesinatos múltiples conocidos como el caso del río Tula, para conocer la presunta participación de Durazo en ellos. Advirtió que para hacerlo pediría autorización al gobierno de Estados Unidos, de acuerdo con lo estipulado en el tratado de extradición.

Los comentarios públicos no se hicieron esperar, sobre todo porque mucho se había dicho que el gobierno mexicano nunca ganaría la extradición, pues tener a Durazo en México "resultaría muy peligroso por lo que pudiera decir". El hecho de que hayamos comprobado lo contrario produjo comentarios positivos.

Sin embargo, el ambiente de desconfianza y malestar contra el gobierno opacó nuestro éxito y pronto surgieron críticas. Se dijo que Arturo Durazo y Jorge Díaz Serrano, este último ex director de Pemex , sólo fueron apresados para dar credibilidad a una renovación moral por demás superficial. Aquellos decididos a encontrar fallas en las autoridades señalaron que Durazo pronto saldría de la cárcel, pues no había capacidad para comprobar sus múltiples delitos.

Lo más sorprendente fue que un asunto que había obsesionado a la población durante meses, dando lugar a películas, libros e historietas de gran venta, dejó de comentarse en unos cuantos días.

Este desarrollo demuestra que nunca hay que tenerle mucha fe a la opinión pública: es veleidosa, cambia rápidamente. Sobre todo, deja claro que cuando el ánimo es contrario, y ahora lo es, existe una voluntad colectiva de criticar todo lo que hace el gobierno. No hay ninguna cosa aislada que podamos hacer para revertir esta actitud. Tenemos que esperar a que la suma de muchos hechos positivos individuales se sedimente en la conciencia pública. Por ahora trabajamos a contracorriente.

 
.:: Miguel de la Madrid Hurtado: Cambio de Rumbo ::.