Colombia: toma del Palacio de Justicia

"MES: NOVIEMBRE"

EL MIÉRCOLES 6 DE NOVIEMBRE, UN COMANDO GUERRILLERO del Movimiento 19 de Abril, el M-19, tomó por asalto el Palacio de Justicia de Bogotá, Colombia. Quedaron como rehenes, además de la totalidad de los empleados, el presidente de la Suprema Corte y nueve magistrados y consejeros de Estado.

El asalto, según aclaró un líder guerrillero, tenía por objeto denunciar “la traición” de los acuerdos suscritos entre el gobierno colombiano y los guerrilleros en 1984, además de impugnar el acuerdo firmado por Colombia con el Fondo Monetario Internacional.

Según se supo por la prensa, el mismo miércoles 6, el presidente Betancur informó al Congreso que no negociaría con los guerrilleros a ningún precio, y ordenó al ejército y a la policía recuperar el edificio a sangre y fuego. Poco después se supo que la sede del Palacio de Justicia quedó semidestruida a consecuencia de incendios y bombazos, y que en él murieron 95 personas, incluyendo 44 magistrados y funcionarios subalternos de la Corte de Justicia y del Consejo de Estado.

El viernes 8 de noviembre envié un mensaje de apoyo al presidente Betancur, felicitándolo por la firmeza y decisión con que el gobierno de Colombia hizo prevalecer el orden constitucional y las instituciones republicanas. Los términos en que le manifesté mi apoyo estaban orientados a fortalecerlo, pues me supuse que cuando el M-19 invadió el Palacio de Justicia, el ejército informó a Betancur que tomaría el edificio, con o sin su apoyo.

Para imponer su postura, los militares cortaron la comunicación entre el Presidente y el Palacio de Justicia, esto es, imposibilitaron la negociación entre el Presidente y los rebeldes. Esta actitud de los militares debe entenderse en el contexto de su enfrentamiento con Betancur, precisamente porque éste ha mostrado una actitud de apertura y conciliación con los guerrilleros.

Creo que mi mensaje al Presidente de Colombia fue bien recibido por la mayoría de los mexicanos, exceptuando naturalmente a la izquierda, pues demuestra que aprecio los actos de firmeza. Además, lleva un aviso para quienes pudieran caer en la tentación de desarrollar la guerrilla en México: no toleraré ningún acto de su parte.

 
.:: Miguel de la Madrid Hurtado: Cambio de Rumbo ::.