Sinaloa: Antonio Toledo Corro y Manuel Clouthier

"MES: OCTUBRE"

El lunes 14 de octubre, la Unión Nacional de Obreros y Campesinos del estado de Sinaloa invadió 200 hectáreas en el predio Paralelo 38, propiedad de la familia Clouthier.

El hecho provocó inmediatamente la reacción crítica del sector empresarial. La Coparmex, de la que había sido dirigente Manuel J. Clouthier, publicó un desplegado solicitando seguridad jurídica en el campo y exigiendo que las autoridades competentes desalojaran a los invasores e investigaran a los autores materiales e intelectuales, para fincar las responsabilidades legales e incluso penales conducentes.

Los empresarios aprovecharon el desplegado para exaltar la figura de Clouthier como un líder empresarial ejemplar, lo que sin duda éste capitalizó a favor de su precandidatura panista a la gubernatura del estado.

Diez días después de que tuvo lugar la invasión, el 24 de octubre, y habiendo sido apoyado el empresario agricultor por varios grupos sociales de importancia, entre ellos la Confederación Nacional de la Pequeña Propiedad, se resolvió sorpresivamente el problema. Clouthier se desistió ante la Procuraduría General de Justicia del Estado de la acusación de despojo y daños en propiedad ajena. A cambio, los invasores recibieron 20 hectáreas del campo Korea, dentro del mismo predio Paralelo 38, e inmediatamente abandonaron los terrenos de la familia Clouthier.

La única explicación que me puedo hacer respecto a esta invasión de tierras es que ocurrió con la tolerancia del gobernador Antonio Toledo Corro, quien odia a Clouthier. Lo increíble es que lo hizo sin consultar con el centro. Esto nos da una idea de los matices que tiene el centralismo en México, pues los gobernadores se atreven a esto y a mucho más.

 
.:: Miguel de la Madrid Hurtado: Cambio de Rumbo ::.