Elecciones: violencia panista en Coahuila

"MES: DICIEMBRE"

El sábado 29 de diciembre, en Piedras Negras, los panistas se enfrentaron a las fuerzas de seguridad pública cuando intentaron impedir que tomara posesión el alcalde priista.

El choque, que dejó un saldo de dos muertos y decenas de heridos, demostró hasta dónde están dispuestos a ir los panistas cuando sienten que han sido víctimas del fraude electoral, sobre todo en el norte, donde existe un panismo que ve más cerca la victoria. En este caso, la población enardecida arremetió con palos y piedras contra el automóvil del gobernador José de las Fuentes e incendió el palacio municipal y varias patrullas.

Las pasiones se desbordaron desde el primero de diciembre, pues el triunfo del PRI fue muy cerrado y, sobre todo, porque no dudo que hubo irregularidades. Los panistas manifestaron su inconformidad desde el 4 de diciembre, tratando de tomar el palacio municipal.

Dos semanas después, cuando se dio a conocer que el dictamen del Colegio Electoral favorecía al PRI, los simpatizantes del PAN comenzaron a bloquear diariamente la carretera México-Piedras Negras, así como el puente internacional que comunica a esa población con Eagle Pass, Texas.

A partir de los trágicos acontecimientos del 29 de diciembre, el Ejército tuvo que patrullar las calles para evitar nuevos estallidos de violencia. Mientras tanto, las estaciones de radio de Texas, en Estados Unidos, magnificaban los hechos. Según ellas, Piedras Negras estaba sumido en un clima de terror y represión que no sólo afectaba a los panistas, sino a la población en general.

En Monclova, la situación era más compleja. Ahí, según la información que yo recibí, sí ganó el PRI, aunque no por una mayoría amplia. Sin embargo, no pudo asentar su triunfo.

El 11 de diciembre, cuando el Congreso del estado rechazó por improcedentes las acusaciones de fraude electoral que presentó el PAN y emitió el dictamen en que se declaró triunfador al PRI en el municipio, los panistas realizaron un gran mitin en la plaza principal y bloquearon la carretera que comunica a Saltillo con Monterrey. Lo grave empezó el 28 de diciembre, cuando los partidarios de Acción Nacional en Monclova se apoderaron del palacio municipal.

La falta de cuidado por parte del gobernador José de las Fuentes fue palpable durante todo el proceso electoral. No cuidar el palacio municipal es una prueba clara de sus errores, y demuestra la dependencia que tiene el Presidente de los gobernadores. Ellos son los jefes políticos en los estados; tienen que medir el clima político y las acciones que deben realizar. Si no actúan o lo hacen torpemente, el poder federal, por medio de Gobernación, por mucho que detecte el problema y oriente su solución, no lo puede resolver.

El caso de Monclova es difícil, pues en los tres años anteriores estuvo gobernada por el PAN y, a raíz de estas elecciones, se hizo una coalición del PSUM y el PAN para oponerse al PRI. El PSUM intervino, mediante un grupo maoísta llamado Unión de Masas Proletarias, dirigido por Adolfo Orive, para acrecentar el disturbio. Este grupo está adiestrado en las “tácticas de lucha”…

Por otro lado, es posible que el PAN haya recibido dinero de empresarios resentidos con el gobierno. Lo que es indiscutible es que tanto en Monclova como en Piedras Negras, el PAN recibió apoyo de las radiodifusoras norteamericanas que están ligadas a los intereses económicos de este lado de la frontera, las cuales difundieron proclamas panistas contra el PRI, las autoridades locales y el gobierno del estado.

Con el palacio municipal en sus manos, resultaba difícil parar a los panistas en Monclova. El primero de enero, con diferencia de una hora, protestaron como alcaldes, en lugares y ante representantes diferentes, los candidatos del PRI y del PAN. Ahí empezó un largo proceso para llegar a una solución negociada, lo que implicó enfrentar los intereses de los grupos políticos locales que, para ese momento, se habían ya radicalizado.

El ambiente de violencia y de desorden que cundía en la entidad afloró en Escobedo, donde un grupo de panistas secuestró, desnudó y peló a rape al alcalde priista a unas horas de que había rendido su protesta. En calzoncillos, el presidente municipal fue atado a un árbol en la plaza pública. Actos similares ocurrieron en las alcaldías de Nadadores y Parras. A su vez, los priistas tomaron la alcaldía de Frontera, donde oficialmente ganó el PAN.

El primero de febrero, después de 32 días de conflicto y 17 reuniones en las que se dialogó por más de 80 horas, el PRI y el PAN convinieron en instalar en Monclova un cabildo mixto integrado por seis regidores priistas, seis panistas y un alcalde sin filiación política. De cualquier forma, la designación de Alfonso Villarreal Martínez como presidente municipal causó que grupos de militantes de ambos partidos organizaran manifestaciones de protesta.

La forma en que se resolvió el problema no dejó satisfecho a nadie, pero cuando menos se pudo regresar a la tranquilidad, que era lo que la mayor parte de la gente de Monclova deseaba. No podemos perder de vista que la generalidad de la población está despolitizada, y que cuando surgen desórdenes no les interesa quién triunfe, sino que se restablezca el orden.

Fue ilustrativa en este sentido la visita que con ese fin me hicieron los clubes de rotarios y leones coahuilenses, así como los comerciantes de Monclova. Ellos me pidieron que interviniera el poder federal, aun rompiendo todas las normas, para restablecer el orden. Afortunadamente no fue necesario hacerlo.

Los hechos violentos que el proceso electoral desató en Coahuila empañaron la credibilidad del PRI y del gobierno, tanto en foros internos como internacionales. Además, acrecentaron el temor y la tensión sobre lo que pueda ocurrir en julio de 1985, pues fueron interpretados como augurios de fuertes confrontaciones entre el PRI y el PAN en dicha elección.

En fin, lo que quedó claro es que en el norte existe un panismo agresivo, capaz de aprovechar los errores del PRI y dispuesto a recurrir e incluso a provocar la violencia. Por ello, el 12 de marzo, cuando recibí la salutación de los candidatos del PRI para la diputación federal les hice énfasis en que teníamos que ganar de manera limpia. Les dije: “No necesitamos fraudes ni componendas para mostrarnos a nosotros mismos y al pueblo de México nuestros triunfos electorales. Hay que buscar triunfos limpios, claros, transparentes, para que la legitimidad del gobierno siga siendo el arma fundamental del pueblo de México”.

Finalmente, y como nota al margen, vale la pena desmentir el rumor que ligaba los acontecimientos de Coahuila con la renuncia del subsecretario de Gobernación Jesús Dávila Narro. Este funcionario salió porque incurrió en errores.

 
.:: Miguel de la Madrid Hurtado: Cambio de Rumbo ::.