Desprestigio de López Portillo y Durazo: dos libros

"MES: JULIO"

Carlos Loret de Mola escribió un libro llamado El juicio, apoyándose en dos entrevistas largas que le dio José López Portillo. Una fue aquí en "la colina", seguramente animado por Galindo Ochoa, puesto que Loret no fue el único con quien habló el ex Presidente, y otra tuvo lugar en Roma.

El libro tiene grandes pretensiones, pues en él, supuestamente, seis ex presidentes y Quetzalcóatl dialogan con López Portillo. Lo que dice López Portillo en ese libro, en respuesta a los cuestionamientos que le hacen los otros personajes, corresponde, en gran parte, a lo que el ex Presidente piensa.

Las afirmaciones de López Portillo, que significan su defensa ante las decisiones tomadas durante su sexenio, se han revertido contra él; han tenido un efecto de bumerán. Cabe imaginar la reacción del lector cuando López Portillo afirma que la responsabilidad de la deuda pública no le corresponde a él, sino al pueblo de México…

Puede considerarse que Loret se alejó, porque lo que en ese libro se asienta sólo puede servir para terminar de hundir la imagen de López Portillo. En el fondo, el libro revela una ingenuidad extraordinaria de parte del ex Presidente, quien no midió la diferencia entre expresar sus opiniones ante amigos o ex colaboradores, y hacerlo ante un periodista que, por profesión, lógicamente las publicará.

El libro de Loret de Mola ha sido recibido con beneplácito por los enemigos de López Portillo, pues les da base para propagar su desprestigio. Ellos se han encargado de magnificarlo y alabarlo. Los amigos, por el contrario, han lamentado su publicación.

Para impulsar las ventas, Loret de Mola sacó en los últimos días de julio unos avances del libro en Excélsior. Poco después de la aparición de esos artículos, López Portillo, por medio de ciertos mensajeros, me consultó lo que debía hacer.

Yo estuve reflexionando al respecto. Consideré la posibilidad de sugerirle que se desdijera, pero luego pensé que eso sería contraproducente, pues Loret argumentaría que las opiniones de López Portillo eran verídicas, lo que a la postre sólo serviría para aumentar la polémica. Así que le mandé decir que, en mi opinión, lo mejor que podía hacer era callarse, pues se iba a venir una reacción muy fuerte en su contra, por lo que había que evitar echarle más leña al fuego.

El libro creó bastante revuelo, pero no tanto como en un momento dado supuse. Es un indicio de que ya hay una cierta saturación en lo que respecta a los ataques al pasado. Claro, hay grupos vehementes contra López Portillo, que permanecerán así seguramente para siempre. Entre ellos están la ultraderecha, representada por Impacto, Julio Scherer y las partidarias de Díaz Serrano, la Michelena y Manú Dornbierer, así como ciertos sectores de derecha en el extranjero, asociados con nuestra derecha interna.

Para culminar estos libros de desprestigio sobre el pasado, acaba de aparecer otro del mismo autor que escribió Lo negro del Negro Durazo, José González, que ahora presenta capítulos en los que critica a la señora López Portillo.

No deja de ser lastimero ver la situación de maledicencia en la que han caído el ex Presidente y su familia. Es verdaderamente brutal ver cómo aquel hombre que fue tan halagado, ahora se encuentra destrozado.

Recientemente leía yo el libro de Saavedra Fajardo Idea de un príncipe político cristiano, que tiene una frase que me impactó: "Sobre la autopsia de tu antecesor analiza sus defectos para evitar caer en ellos". Es tremendo por el uso mismo de la palabra autopsia; sin embargo, es cierto que resulta útil ver los errores de quienes nos antecedieron para evitarlos. De manera que nosotros tendremos los nuestros, pero no ésos.

 
.:: Miguel de la Madrid Hurtado: Cambio de Rumbo ::.