Revolución educativa: programa de gran alcance

"MES: JULIO"

Hay conceptos que, por más que los hemos explicado, no han penetrado en la sociedad. Tal es el caso de la revolución educativa, que ha aparecido como una pregunta recurrente en las entrevistas que he concedido.

Es preciso mostrar los contenidos específicos de este gran esfuerzo anunciado por el gobierno, para distinguir así lo que es propiamente la reforma profunda de lo que podrían calificarse como actividades normales de la secretaría del ramo. Hay que enfatizar que la revolución planteada implica una actitud nueva, que hace hincapié en la calidad, frente a las tareas cotidianas para mejorar la educación y la generación de conocimientos en su conjunto.

Ciertamente, la revolución educativa no se planteó, en mi Primer Informe de Gobierno, a partir de un esquema positivo de proposiciones de transformación, sino a partir del reconocimiento crítico de las grandes fallas del sistema educativo. Por ello, tal vez, gran parte de la opinión pública considera que se trata de un elemento retórico, vacío de acciones efectivas. Esta idea se fortalece con el hecho de que el diagnóstico de los problemas, si bien nunca había sido tan abiertamente asumido por un presidente, no es novedoso.

Se pueden distinguir algunos programas fundamentales que dan contenido a la revolución educativa: descentralización y regionalización de la educación básica; formación de maestros por medio de su profesionalización; integración de proyectos entre universidades para formar un sistema nacional universitario; establecimiento de un sistema nacional de investigadores; mejoramiento de los libros de texto, empezando por los de educación básica; introducción de sistemas electrónicos para la educación; el Programa Nacional de Bibliotecas, y el Programa Cultural de las Fronteras.

El hilo conductor de la revolución educativa es crear un auténtico sistema educativo, en el que los subsistemas superen su aislamiento y se conecten orgánicamente para cumplir los fines que el desarrollo del país requiere de la educación. La tarea merece el calificativo de revolucionaria por el nivel, el esfuerzo extraordinario, el mayor ritmo y la amplitud de la acción que nos hemos propuesto realizar.

 
.:: Miguel de la Madrid Hurtado: Cambio de Rumbo ::.