Partido Revolucionario Institucional: el partido y los líderes sindicales

"MES: FEBRERO"

Del 20 al 22 de febrero el líder de la CTM en Nuevo Laredo, Pedro Pérez Ibarra, promovió una huelga general en la localidad, lo que derivó en actos de violencia en su contra, que culminaron con daños a su residencia y a los talleres de un periódico de su propiedad, así como en gasolineras y centros comerciales.

Esta situación se originó, en el fondo, como resultado del deterioro en las relaciones entre el alcalde Ricardo de Hoyos Arizpe y el líder cetemista. Pérez Ibarra está molesto, porque cuando hubo que elegir alcalde para Nuevo Laredo no se le concedió la posición para uno de sus allegados, sino que se nombró a un candidato de transacción.

El pleito se trabó porque Pérez Ibarra quería que los trabajadores de las empresas contratistas del municipio se afiliaran a la CTM, en tanto que el alcalde, para tener mayor margen de maniobra, trató de que formaran otro tipo de sindicato.

Pérez Ibarra está muy desprestigiado y sin embargo mantiene el control del movimiento obrero local. Al promover él la huelga general, surgieron actos de violencia inducidos por el alcalde y, probablemente, por el gobernador.

Este tipo de conflicto ocurre en varias localidades e, incluso, en algunos estados donde el líder obrero es un cacique político y económico. En realidad, en cada entidad de la República existe un Fidel Velázquez, es decir, un cacique obrero local.

La confederación de estos caciques es la que da fuerza y sustento al mismo don Fidel. Hay casos críticos como el de Agapito González en Matamoros; el de Heliodoro Hernández Loza en Jalisco; el del senador Raúl Caballero en Nuevo León, y el de Refugio Mar de la Rosa en Chihuahua. Esto representa un problema para el PRI, pues la negociación con el sector obrero es mucho más fuerte y difícil que con el sector campesino o con el sector popular.

Yo me metí a fondo en la selección de los candidatos a diputados y senadores que tomaron posesión unos meses antes de que yo lo hiciera. Entonces pude darme cuenta de cómo se da la negociación entre el movimiento obrero y el gobierno que, de hecho, es permanente, pues además de la selección de candidatos a diputados y senadores federales, abarca también la selección de candidatos a diputados locales y a presidentes municipales.

A cada sector del partido se le asigna un número de posiciones y ahí empieza el “estira y afloja”, porque siempre cada uno de los sectores quiere que se le den más posiciones para su grupo. Cada sector concentra en el CEN del PRI sus propuestas, en las que ofrece ternas para cada uno de los distritos que le tocaron. Esto ya es un avance, puesto que antes presentaban directamente sus planillas.

El partido tiene ya una idea sobre las características de cada distrito y recoge informes sobre la personalidad de cada uno de los precandidatos propuestos en las ternas, así como sobre otros factores, tales como la opinión del gobernador y la del presidente del PRI estatal, que generalmente coincide con la del gobernador, puesto que es gente suya. Corresponde al partido a nivel central hacer la composición, para lo cual platica con cada uno de los sectores.

Las ternas que propone la CTM son, a su vez, el resultado de negociaciones internas del sector obrero, el cual tiene que considerar cuántas y cuáles corresponden a cada una de las centrales obreras o a los gremios importantes. Así que para llegar a presentar sus posiciones, la CTM ya hizo un proceso de transacción, entre otros, con los petroleros, los electricistas, la CROM, la CROC y los caciques regionales. De la terna propuesta, ya sabemos que quien viene en primer lugar es el escogido por Fidel Velázquez.

El PRI estudia en qué casos se puede conceder la candidatura al que viene en el primer lugar o si habrá que sugerir al que viene en segundo o tercer lugar. Hay casos extremos en que no se escoge a ninguno. Esto es un proceso constante: es la chamba del presidente del partido.

Cuando se va a negociar con el sector obrero y se le dice a Fidel Velázquez el número de posiciones que le corresponden, normalmente aprovecha para echar un rollo, en el que dice que es necesaria la renovación dentro del partido, que la selección de candidatos debe ser más cuidadosa, y todo aquello que los partidos de izquierda interpretan como una voluntad de renovación de don Fidel y que, en el fondo, no es más que la lucha por más posiciones. Pero una vez establecido el número de éstas, don Fidel aparece con su staff y todavía da orientaciones y lanza largas filípicas. La segunda etapa ya es una conversación privada entre Fidel Velázquez y Adolfo Lugo Verduzco.

La presión que el sector obrero ejerce sobre el gobierno es constante. Tenemos que entender que éste es el papel que a ellos les corresponde. Así que aquellos que piensan que todo lo decide el Presidente por dedazo están en un grave error, aunque no dudo que en este país el Presidente pueda tener una mayor influencia que en otros lados.

Ésta es la problemática que va a enfrentar el PRI en su renovación. La situación de Nuevo Laredo podría reproducirse en muchos casos: siempre que el PRI se niegue a seleccionar al candidato del cacique. Habrá que enfrentar esta situación con habilidad.

 
.:: Miguel de la Madrid Hurtado: Cambio de Rumbo ::.